Autor: Nirma Hernández Ramos
octubre 15, 2020
Hoy está estrenando trabajo. Es su primer día como vigilante en una zona residencial del este de Caracas. Tiene 30 años, vive con sus padres en Fila de Mariches en una comunidad, en la que según él no se usa mucho tapabocas. Y eso le preocupa. Ha sobrevivido la pandemia vendiendo azúcar, café y chucherías en su barrio. “Al principio del coronavirus yo sí vi videos donde se echaban la culpa los unos a los otros y era una cuestión más política. Que si el gobierno de Norteamérica le estaba echando la culpa a los asiáticos, que ellos son los culpables y todo eso. Yo pensé que podía ser verdadero o falso una de las dos, pero después se empezó a ver la realidad ¡Que el virus existe y está por allí! Y la cantidad de muertos que hay…¿por qué… de dónde han salido tantos muertos?”. Las dudas las despeja entre la televisión e internet, especialmente viendo los videos de youtube, “porque internet dice todo”.
“Ha habido mucha información. Por una parte es buena y por la otra parte es mala. Porque la gente se llena de estrés, de ansias, la gente se llena de agonía y todo el mundo quiere salir corriendo”. Después de 9 meses de cuarentena, él aconseja que hay que salir a caminar y desestresarse “porque el confinamiento vuelve a la gente loca”.
“Esto también es para que la gente agarre escarmiento, pues. Porque la gente está viendo lo que está pasando y no hacen caso ¡Tan viendo la candela y meten la mano en la candela! No cumplen la ley (refiriéndose a las medidas de prevención). “El mundo está así es por la desobediencia ¿Quiénes desobedecieron? Los primeros seres humanos. Lo que está escrito. A cada quien hay que respetarle su opinión, pero por la desobediencia es que el mundo está como está”
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