Desórdenes informativos propagados en Venezuela, vía WhatsApp y redes sociales, en medio de la pandemia de COVID-19.

Iria Puyosa. Morella Alvarado, María Fernanda Madriz, Yaya Andueza, Rómulo Córdova y Andrés Azpúrua

“La riqueza del corpus y el trabajo de análisis desarrollado durante casi cuatro meses generó un conjunto sustancial de hallazgos.”

I. RESUMEN EJECUTIVO

El proyecto COVID InfoDesorden se planteó los siguientes objetivos:

1. Detectar cómo los desórdenes informativos se propagaron en el entorno digital venezolano durante la pandemia de COVID-19.

2. Comprender las dinámicas de circulación de los desórdenes informativos entre diferentes espacios o canales de difusión del ecosistema digital venezolano.

3. Examinar cómo los desórdenes informativos relacionados con la pandemia de COVID-19 se entrelazan con la política nacional y el marco geopolítico.

4. Identificar las tendencias en relación con diversas narrativas, teorías conspirativas, mitos y creencias.

La recolección de datos se realizó en tres rondas: a) abril a julio de 2020, b) agosto a noviembre de 2020, y c) diciembre a enero 2021. El corpus completo comprende 2.401 piezas principales, de las cuales se analizaron en profundidad 77 piezas con sus correspondientes variantes. Los formatos de las piezas seleccionadas para el análisis son cadenas de texto, tweets e hilos de tweets, notas de voz, imágenes e infografías, videos y publicaciones en Facebook.

Los métodos de investigación incluyen inteligencia de fuentes abiertas, análisis de contenido y análisis de redes sociales. Los procesos de análisis se llevaron a cabo entre octubre 2020 y febrero 2021.

La riqueza del corpus y el trabajo de análisis desarrollado durante casi cuatro meses generó un conjunto sustancial de hallazgos, que describimos en detalle en secciones del informe correspondientes a canales de propagación, política nacional, geopolítica, teorías de conspiración, mitos y epistemes. Los desórdenes informativos analizados ocurren en contexto de sobreinformación, infoxicación o infodemia. En este resumen ejecutivo, destacamos algunos de los hallazgos que nos parecen de mayor interés en el contexto actual:

A. En los desórdenes informativos que vinculan la pandemia de COVID-19 con la política venezolana encontramos:

1. Un entorno general de politización que afecta las posiciones, vocerías y toma de decisiones sobre la atención de pandemia, desde todos los sectores sociales.

2. La construcción de una estrategia articulada por el aparato comunicacional oficialista dirigida a reforzar su narrativa épica en el contexto de la respuesta a la pandemia, con la intervención de altos funcionarios del régimen, así como también entes del Estado y las estructuras de la Fuerza Armada Nacional.

3. Exaltación épica del funcionario oficialista que se contagia.

4. Estigmatización de los opositores contagiados con el virus y creación de matrices de opinión dirigidas a promover su judicialización.

5. Estigmatización de los migrantes venezolanos en retorno como “armas biológicas” contra el país.

6. Opacidad en el manejo de las cifras y difusión de los partes epidemiológicos.

7. Uso del miedo a la vigilancia gubernamental para disminuir la circulación de mensajes críticos a la administración de Nicolás Maduro en la mensajería WhatsApp.

B. En los desórdenes informativos que vinculan la pandemia de COVID-19 con la geopolítica encontramos:

1. Propagación intencional desde el aparato comunicacional oficialista de contenidos que expresan sentimientos de animadversión contra los países vecinos, Colombia y Brasil, a los cuales se les responsabiliza de la infiltración del virus a través de sus fronteras con Venezuela.

2. Propagación intencional desde el aparato comunicacional oficialista de contenidos que alimentan la xenofobia contra los migrantes venezolanos en los países receptores.

3. Narrativa oficialista con mensajes decoloniales y antiimperialistas en relación con la defensa de las políticas de atención a la pandemia de la administración de Nicolás Maduro.

4. El aparato comunicacional oficialista difundió ampliamente contenidos de valoración positiva de las gestiones para combatir la pandemia de sus aliados China, Rusia e Irán.

5. El aparato comunicacional oficialista omitió de manera deliberada que uno de los principales donantes e instrumentadores de la ayuda humanitaria a Venezuela es Estados Unidos, mientras que exaltaba el apoyo de Rusia.

6. Extensa difusión de contenidos de sinofobia, que se enraízan con el surgimiento de la pandemia en China y sugieren que la expansión global del contagio fue intencional.

7. Ataques a la institucionalidad internacional para la atención de la crisis de salud, con alta frecuencia de contenidos de ataque contra la Organización Mundial de la Salud (OMS).

8. Circulación de contenidos en los que se denuncia el control económico de China sobre los países africanos y se conecta en una teoría conspirativa con la nacionalidad etíope de Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS.

9. Valoración negativa o positiva de las vacunas de acuerdo con el lugar de origen de su desarrollo y no según criterios científicos.

C. En los desórdenes informativos que giran en torno a mitos y epistemes encontramos:

1. Prevalencia de mensajes que refieren a creencias religiosas en conexión con el combate del COVID-19.

2. Recomendaciones de prevención del contagio o tratamiento de la enfermedad basadas en pseudociencia, sin ninguna validez científica.

3. Recomendaciones de prevención del contagio o tratamiento de la enfermedad basadas en preparados caseros de plantas medicinales.

4. La pseudociencia aparece con frecuencia en contenidos que se orientan al mercadeo con fines de lucro de productos y servicios que carecen de efectividad para la prevención y el tratamiento de la enfermedad.

5. Observamos contenidos de pseudociencia que intentan sustentar su credibilidad y legitimarse con la atribución a profesionales de la medicina, la bioquímica y la biología.

6. El aparato comunicacional oficialista, con el propio Nicolás Maduro como vocero, promovió intensivamente el uso de un brebaje casero con la planta malojillo como ingrediente principal.

7. El aparato comunicacional oficialista también promovió “la molécula milagrosa” DR10, como la “cura para el coronavirus creada por los sabios de la ciencia venezolana”.

8. El aparato comunicacional oficialista también lanzó como cura milagrosa para el COVID-19 la marca comercial Carvativir, unas gotas cuyo principio activo es el isotimol, usado ampliamente como desinfectante bucal y en medicamentos antiparasitarios tanto para personas como para animales.

9. En el caso del Carvativir se combinaron estrategias de legitimación de pseudociencia (un falso artículo científico publicado en la plataforma para compartir documentos Scribd), apelación a los mercados naturistas (mención en los mensajes de la planta medicinal tomillo en lugar del principio activo isotimol) y apelación a las creencias religiosas (denominación secundaria “gotitas milagrosas de José Gregorio Hernández”, en referencia al médico venezolano en proceso de canonización por parte de la iglesia católica).

D. En los desórdenes informativos que recogen teorías conspirativas concluimos que:

1. La mayor parte de las teorías conspirativas encontradas en el corpus ni surgieron a raíz ni son exclusivas del discurso público sobre el COVID-19.

2. Identificamos cuatro teorías de la conspiración preexistentes que aparecen en las narrativas pandémico-conspiranoides: a) Peligros de la tecnología 5G; b) Plan para despoblación mundial; c) Efectos tóxicos de las vacunas; d) Nuevo Orden Mundial.

3. Observamos el surgimiento de una especie de género conspiranoico pandémico, con distintos ejes temáticos: a) Origen no natural del coronavirus (castigo divino, ataque extraterrestre, creado por un país para dominar los mercados globales); b) Teorías conspirativas antivacunas (esterilización, destrucción del sistema inmunológico, inoculación de microchip de vigilancia, ARN transgénico, desencadenamiento de la “bestia” apocalíptica); c) Tecnología 5G (ondas 5G activan los chips inoculados en la vacunación, distancia máxima de 1,5 metros  permite diferenciar cada persona/objetivo de la vigilancia gubernamental, destrucción del campo electromagnético y consiguiente daño del sistema inmunológico); d) Negacionismo de la pandemia (invento de las farmacéuticas para aumentar sus ganancias, invento de los gobiernos para coartar derechos de los ciudadanos); e) Nuevo Orden Mundial, cuyo núcleo duro afirma la existencia de un poder tras todos los poderes visibles, formado por una alianza de actores con el objetivo de globalizar un modelo único de organización de la vida humana.

4. En ocasiones los contenidos conspiranoicos se cruzan con el humor y se vuelven paródicos.

E. Con respecto a los canales de propagación de los desórdenes informativos, los principales hallazgos son:

1. La propagación de desórdenes informativos relacionados con el COVID-19 en el ecosistema digital venezolano es multiplataforma (WhatsApp, Facebook, YouTube y Twitter, principalmente).

2. Los espacios de origen de los contenidos que introducen desórdenes informativos suelen ser Facebook y YouTube, aunque también se observan desórdenes introducidos directamente en WhatsApp o en Twitter.

3. En el caso de los desórdenes informativos en donde el COVID-19 está asociado a la política nacional, el espacio original de introducción del contenido suele ser la televisión de señal abierta o Twitter, aunque también se observan desórdenes introducidos directamente en WhatsApp.

4. WhatsApp es origen para piezas en formato de nota de voz, incluyendo audios relacionadas con política nacional y algunos audios que podrían haber migrado desde otros países.

5. Hay indicios de que la propagación de desórdenes informativos relacionados con el COVID-19 en Facebook y WhatsApp podría ser frecuentemente de naturaleza orgánica, impulsados por usuarios de esas plataformas que sólo tienen la intención de compartir contenidos que les parecen interesantes.

6. Los indicios apuntan a que la propagación de desórdenes informativos en Twitter y YouTube podría ser más frecuentemente producto de operaciones coordinadas con intereses políticos o mercantiles.

7. Observamos un patrón de introducción de contenidos de desinformación vía comentarios en respuestas a tweets de periodistas populares, usando cuentas inauténticas.

8. Observamos la publicación frecuente de tweets con contenidos que reproducen desórdenes informativos desde cuentas bajo seudónimos y con imágenes de perfil provenientes de dibujos, animaciones o lo que pareciera ser fotos robadas o generadas por inteligencia artificial.

9. Contenidos conspiranoicos y contenidos hiper-partisanos son frecuentemente utilizados para generar clicks y tráfico hacia sitios de noticias basura o sitios de venta en-línea de mercancías.

10. Los contenidos conspiranoicos y los contenidos anónimos son más proclives a ser reenviados por los usuarios de los grupos de WhatsApp monitoreados.

11. Observamos que los desórdenes informativos asociados al COVID-19 que encontramos en el corpus de WhatsApp no se circunscriben a los límites geográficos de Venezuela, sino que con alta frecuencia han migrado desde otros países.

12. Encontramos que los desórdenes informativos relacionados con la pandemia suelen ser reproducidos en los espacios de Facebook orientados a las comunidades de migrantes venezolanos en distintos países de Latinoamérica.

13. Las teorías de conspiración y los mitos parecieran ser el tipo de contenidos más proclives a migrar entre países.

14. Detectamos cinco formas de propagación de los mensajes que se trasladan entre distintos contextos: Mutación, replicación, migración, adaptación y legitimación.

15. El aparato de comunicación oficialista realizó un despliegue extraordinario de propaganda en Twitter con la llegada al país del primer lote de vacunas rusas Sputnik, para inmunizar a la población contra el COVID-19.

Al final del informe, el equipo de COVID InfoDesorden presenta una serie de recomendaciones para mitigar los desórdenes informativos. Las recomendaciones están dirigidas a periodistas y medios digitales, plataformas de social media, activistas sociales y organizaciones no-gubernamentales, centros de investigación en comunicación e investigadores en desórdenes informativos, personal de atención a la pandemia y formuladores de políticas públicas.

¿Cuáles son las dinámicas que adoptan los desórdenes informativos en el ecosistema digital venezolano? ¿Cómo se entrelazan con el marco político nacional e internacional?

II. INTRODUCCIÓN

Durante la pandemia del COVID-19, el ecosistema digital ha sido crucial para la comunicación de salud, así como para las estrategias de comunicación de emergencia. Ha funcionado como mecanismo para promover la adopción de conductas para la contención del virus. No obstante, también se ha constituido en espacio para amplificar los desórdenes informativos, especialmente, la desinformación y la información falsa sobre la pandemia de COVID-19. La circulación de contenido malicioso trae múltiples consecuencias, una de las más graves es que incide en las prácticas de salud individuales y colectivas.

Es indudable que los desórdenes informativos poseen un impacto negativo en la salud comunicacional de una sociedad. Frente a estos fenómenos de carácter global se consideró
indagar sobre cuáles son las dinámicas que adoptan los desórdenes informativos en el ecosistema digital venezolano. En el contexto venezolano y en el contexto de pandemia este
impacto se amplifica por las limitaciones que impone una de las diez peores crisis humanitarias del mundo, de acuerdo al Panorama Humanitario Global de OCHA 20211.

En segundo lugar, porque hay evidencias de que en el país se han orquestado campañas de desinformación, generadas por el gobierno venezolano. Éste “fue pionero en el uso de bots para crear tendencias de opinión en Twitter en 2010 y para acosar a oponentes con ataques verbales desde 2009”.2 Entre las tácticas utilizadas comúnmente se encuentran: a) Articulación de cuentas oficiales y cuentas automatizadas para alcanzar los trending topics diariamente, b) Promoción de etiquetas de distracción a través de la articulación de cuentas cyborgs y trolls, con uso de mensajes emotivos, escandalosos, desinformativos, ofensivos y/o falsos, c) Secuestro de etiquetas de la oposición para desvirtuar sus discursos e interferencia en los flujos de conversación de las diversas comunidades de opositores.3 Aunque pareciera que las campañas encaminadas a promover los desórdenes informativos sólo atañen al ecosistema digital, en el contexto venezolano ha habido evidencias de la existencia de estrategias de desórdenes informativos usando medios tradicionales, al menos desde el año 2002. 

Para articular una respuesta que contribuya a identificar y comprender los patrones de los desórdenes informativos asociados a COVID-19, en el ecosistema digital de Venezuela,
un equipo interdisciplinario de investigadores venezolanos conformado por académicos, periodistas, promotores del derecho a la información y del acceso a internet, nos planteamos los siguientes objetivos:

1. Detectar cómo los desórdenes informativos se propagaron en el entorno digital venezolano durante la pandemia de COVID-19.
2. Comprender las dinámicas de circulación de los desórdenes informativos entre diferentes espacios o canales de difusión del ecosistema digital venezolano.
3. Examinar cómo los desórdenes informativos relacionados con la pandemia de COVID-19 se entrelazan con la política nacional y el marco geopolítico.
4. Identificar las tendencias en relación con diversas narrativas, teorías conspirativas, mitos y creencias.

En el desarrollo del proyecto COVID InfoDesorden se recabaron datos que permitieron generar evidencias sobre cómo se manifiesta el fenómeno en el país. El propósito final de este esfuerzo es contribuir a preservar el derecho a la información confiable y de calidad, que permita a los venezolanos tomar decisiones informadas en el complejo escenario que les toca vivir.

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1. Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). (2021). Panorama
Humanitario Global de OCHA 2021. Disponible en https://gho.unocha.org/es
2.  Puyosa, I. Venezuelan Government Strategies for Information War on Twitter. Available at SSRN: https://
ssrn.com/abstract=3459724 or http:// dx.doi.org/10.2139/ssrn.3459724
3.  Idem.

“El análisis se focalizó exclusivamente en los contenidos sobre desórdenes informativos y desinformación, es decir, sobre contenidos engañosos, falsos o malintencionados.“

III. NOTAS METODOLÓGICAS

A. Recopilación de datos

El proyecto COVID InfoDesorden focalizó la recolección del corpus primario en la plataforma de mensajería WhatsApp. Varias razones lo justifican:

1. Es la aplicación de mensajería móvil más utilizada en Venezuela.4 Más de la mitad de los venezolanos la usan.5

2. Se ha convertido en un canal de distribución de contenidos creados en otros medios digitales, junto a las notas de voz y las cadenas de texto que son sus formatos nativos.

3. Si bien es un locus interpersonal o grupal, sus contenidos migran casi de inmediato a la esfera pública a través de internet y de las interacciones cara a cara entre usuarios y no usuarios de la plataforma. El tráfico desde y hacia WhatsApp amplió la influencia de sus contenidos en el debate público y la toma de decisiones sobre asuntos de interés común.

4. El monitoreo regular de la actividad en esta plataforma, puede aportar información valiosa sobre las prácticas de los usuarios, las tendencias y los patrones de circulación de contenidos en este canal de alta influencia en la formación de opinión pública que ha sido poco estudiado en Venezuela.

Períodos de recolección de datos

1ra. Fase: 1° de abril al 31 de julio de 2020, primer ciclo de la pandemia en Venezuela.
2da. Fase: 1° de agosto al 30 de noviembre de 2020, segundo ciclo de la pandemia en el país, marcado por motivo del confinamiento el 29 de noviembre con ocasión del evento electoral llevado a cabo el 6 de diciembre.
3ra. Fase: 1° de diciembre 2020 a enero 2021, coincidió con el tercer ciclo de la pandemia en territorio venezolano.

Lineamientos para la incorporación de contenidos al corpus

Se incorporaron los contenidos sobre la pandemia que difundieron información:

1. Inexacta, engañosa, falsa o malintencionada.
2. Factual, verificada y/o de fuentes confiables.
3. Generada por equipos de chequeo y verificación venezolanos que desmontaron contenidos digitales falsos, engañosos o malintencionados sobre la epidemia de COVID-19.

El análisis se focalizó exclusivamente en los contenidos sobre desórdenes informativos y desinformación, es decir, sobre contenidos engañosos, falsos o malintencionados. Los contenidos factuales y los desmontajes o verificaciones brindaron contexto al análisis y
permitieron apreciar el impacto que tuvo sobre los participantes de los grupos, el exceso de contenidos compartidos sobre la pandemia.

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4.  Hootsuite / We Are Social. Digital 2020. Global Overview Report. Disponible en https://wearesocial.com/
digital-2020 Consultado el 09/02/2021.
5.  Corporación Latinobarómetro. INFORME 2018 LATINOBAROMETRO. Disponible en https://www.
latinobarometro.org/latContents.jsp?CMSID=InformesAnuales&CMSID=InformesAnuales Consultado el
09/02/2021.

Procedimiento para la recolección de contenidos

1. Creación de los Equipos de Monitoreo y Recolección de Contenidos (EMRC): Selección para monitoreo diario de, cuando menos, 5 grupos en los que cada miembro del EMRC ya
participaba de manera orgánica. Se observaron 110 grupos para un total de 5.020 miembros, agrupados en 20 perfiles de grupo cuyas características se resumen así:

a) Usuarios en edades comprendidas entre 15 y 80 años.

b) Usuarios dedicados a 36 actividades distintas (p.e., estudiantes, profesionales de múltiples profesiones, amas de casa, comerciantes, militares, exministros, dirigentes y activistas políticos, activistas en DDHH, servicio doméstico, conserjes, transportistas, mecánicos, trabajadores voluntarios).

c) Estratos sociales de clases medias (alta, media y trabajadora), con escasa representación de los estratos de élite económica y de los sectores marginalizados.

d) Cobertura nacional con alcance en todas las regiones del país. Representación de venezolanos migrantes en América Latina, Estados Unidos, Canadá, Unión Europea y algunos países de Asia, Medio Oriente y África (Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, China, Rusia, Japón, Suráfrica).

1. Creación de un grupo en WhatsApp para centralizar los mensajes recolectados por el EMRC. En la 1ra. fase, cada monitor/recolector identificó en sus grupos los
contenidos que cumplían alguna de las tres condiciones indicadas, y los reenvió al grupo de centralización.

2. Diseño de una matriz para el registro, organización y catalogación de las piezas de contenido recolectadas y enviadas al grupo centralizador.

3. Una vez incorporados los registros a la matriz, el EMRC organizó y preparó el corpus para el análisis cuali-cuantitativo de contenidos.

Dado que los grupos de WhatsApp no son de acceso público, no pudo diseñarse una muestra probabilística para la selección de contenidos a analizar. El trabajo con grupos de acceso por invitación puede conllevar los siguientes sesgos:

1. Sesgos del perfil de grupos. El perfil socioeconómico e ideopolítico de los grupos observados pudo haber influido en la sobre-representación de contenidos relacionados con el activismo nacional e internacional en DDHH y salud; los estudios científico/académicos sobre el nuevo virus y la valoración adversa a la gestión epidemiológica de la pandemia por parte de la administración de Nicolás Maduro.

2. Sesgos del monitor/recolector no miembro del equipo COVID Infodesorden. La oscilación en el flujo de mensajes observados entre abril 2020 y enero 2021 pudo deberse en parte a un relajamiento del entusiasmo en quienes colaboraron de forma voluntaria en el envío de piezas al equipo investigador.

3. Sesgos del investigador. La selección de los turnos conversacionales y las piezas problemáticas incluidas en el corpus ampliado pudo verse afectada por la valoración subjetiva de los analistas sobre su representatividad.

B. Análisis de contenido

1. Cuali-cuantitativo

La “Matriz para el Registro, Identificación y Clasificación de Mensajes Vinculados a Desórdenes Informativos en Plataformas Digitales”, permitió organizar el análisis cualitativo y cuantitativo de las piezas recolectadas con el fin de determinar:

1.1 Los eventos; temas y subtemas; formatos; plataformas de propagación; fuentes, creadores y distribuidores de los contenidos desinformativos asociados a la pandemia.

1.2 Los tipos de desórdenes desinformativos generados por los mensajes sobre la pandemia que circularon en los grupos de WhatsApp bajo monitoreo. Se tomó como marco conceptual, clasificatorio y terminológico base el modelo WardleDerakhshan (2018), adaptado al idioma español y a la especificidad del ecosistema mediático venezolano por Madriz (2020) para el equipo COVID InfoDesorden (Ver Tabla Nro.1).

1.3 Los tipos de contenido utilizados para generar desórdenes informativos en los grupos bajo monitoreo. También en este caso, se partió del glosario de WardleDerakhshan (2018), adaptado por el equipo de investigadores. (Ver Tabla Nro. 2).

Tabla 1 Tipos de desórdenes desinformativos Wardle-Derakhshan – COVID InfoDesorden 2021

WARDLE-DERAKHSHAN (2018)

Misinformation

“Is information that is false, but not intended to cause harm. For example, individuals who don’t know a piece of information is false may spread it on social media in an attempt to be helpful.”

[Es información falsa, pero que no tiene la intención de causar daño. Por ejemplo, las personas que no saben que una información es falsa, pueden difundirla en las redes sociales en un intento de ayudar.]

EQUIPO COVID INFODESORDEN

Misinformation. El término no existe en español. Se sugiere la expresión: Información errónea, inexacta o incompleta para referirse a contenidos que transmiten datos con grados variables de inexactitud o inconsistencias, sin intención de dañar a terceros. Puede deberse a, cuando menos, cuatro razones:

a. Los eventos referidos ocurren en situaciones emergentes, caóticas, que generan confusión e incertidumbre y producen datos inciertos, muy difíciles de validar al momento.

b. Malas prácticas profesionales que llevan a algunos periodistas a publicar información de sus fuentes, sin seguir los protocolos de
verificación requeridos.

c. Contenidos humorísticos que pueden ser erróneamente decodificados como ciertos por las audiencias que los reciben.

d. Personas que dan por cierto un contenido desinformativo falso y lo viralizan creyendo que es verdadero, con la intención de
ayudar o denunciar.

Disinformation

“Disinformation is false information that is deliberately created or disseminated with the express purpose to cause harm.

Producers of disinformation typically have political, financial, psychological, or social motivations.”

[La desinformación es información falsa que se crea o difunde deliberadamente con el propósito expreso de causar daño. Los productores de desinformación suelen tener motivaciones políticas, financieras, psicológicas o sociales.]

Desinformación: La palabra existe en español, pero su significado no se corresponde con el del vocablo ruso Dezinformatsiya, -fue en Rusia donde originalmente se conceptualizó inicialmente ni con el término inglés Disinformation.

En español, el uso técnico de esta palabra en los estudios de comunicación política y opinión pública expresa el significado: Operaciones de fabricación y distribución de contenidos creados deliberadamente y propagados estratégicamente con fines políticos, de guerra económica o de propaganda en apoyo a operaciones militares o geopolíticas.

En contextos conversacionales, puede usarse la expresión: Información manipulada, para referirse a contenidos que transmiten información falaz, que intencionalmente deforma los hechos.

La producción y distribución de este tipo de contenidos puede deberse, cuando menos, a dos razones:

a. Las indicadas en la definición técnica del término que se acaba de anotar.

b. La difusión por parte de personas que dan por cierto un contenido desinformativo y lo viralizan con la intención de ayudar o denunciar.

Malinformation

“Malinformation is genuine information that is shared to cause harm. This includes private or revealing information that is spread to harm a person or reputation.”

Malinformación: El término no existe en español. Se sugiere la expresión: Información malintencionada, para referirse a contenidos
que transmiten información factual, verdadera, referida a la vida privada de las personas o a asuntos de carácter confidencial, que se
filtran a la esfera pública con la intención de producir daño a terceras personas, instituciones, países.

Dado que en muchas ocasiones este tipo de información no persigue desinformar sino denunciar abusos de poder cometidos por personas, organizaciones, gobiernos, debe tenerse presente que el criterio básico de distinción entre un caso y otro es el daño reputacional que se infringe a terceros por motivaciones ideopolíticas, económicas, sociales, culturales.

En algunos textos de Wardle, se incluye en este tipo de desorden desinformativo al discurso de odio.

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6. Wardle, C., Darakhshan, D. (2018) «Information disorder: The essential glossary.» Harvard, MA: Shorenstein Center on Media,
Politics, and Public Policy, Harvard Kennedy School.

Tabla 2 Tipo de contenidos en los que se encuentran desórdenes informativos

WARDLE-DERAKHSHAN (2017)

Satire o Parody. “No intention to cause harm, bur has potential to fool”

[Sátira o Parodia. Sin intención de causar daño, pero tiene potencial para engañar.]

EQUIPO COVID INFODESORDEN

Contenido Humorístico. Sátira, parodia y otras formas humorísticas 

Los contenidos que se difunden suelen ser exageraciones, inventos, adaptaciones jocosas de eventos ocurridos; es decir, contenidos que no comunican hechos ciertos, pero que, por lo general, no “mienten” con la intención de dañar a terceros.

Misleading Content. “Misleading use of Information to frame an issue or individual.”

[Contenido engañoso. Uso engañoso de la información para enmarcar un problema o un individuo.]

Contenido Engañoso: Incluye algunos elementos veraces pero trabajados discursivamente para que el contenido semántico que, a la postre transmitan, esté falsificado.

 

Imposter Content. “When genuine sources are impersonated.”

Contenido impostor. Cuando se suplantan fuentes genuinas]

 

Contenido Impostor: Representa una táctica común en el ecosistema digital venezolano. Consiste en usurpar la identidad de otro para, al amparo de su credibilidad, mentir apostando a que las audiencias tomarán el mensaje, por cierto, dada la reputación de la persona, medio o institución que, supuestamente, lo emite.

False Content. “When new content is 100% false, designed to deceive and do harm.”

Contenido fabricado. [Cuando el nuevo contenido es 100% falso, y fue diseñado para engañar y hacer daño.]

Contenido fabricado: Es el más falaz de los contenidos pues se inventa casi todo lo que transmite, pero tiene algún anclaje en el estado del pathos colectivo o en eventos históricos concurrentes que llevan a las audiencias a tomarlos por ciertos.

False Connection. “When headlines, visuals or captions don’t support the content.”

Conexión Falsa- [Cuando los titulares, las imágenes o los subtítulos no son compatibles con el contenido.]

Conexión Falsa: Modalidad muy antigua, predilecta de los medios tradicionales y ahora de los digitales dedicados a propagar desinformación. Se trata de titulares o imágenes cazabobos, que ofrecen contenidos sensacionalistas y, cuando se accede a la información completa, la nota no dice lo que el titular o la imagen ofrecen.

False Context. “When genuine content is shared with false context information”

Contexto Falso. [Cuando se comparte contenido genuino con información de contexto falsa]

Contexto Falso: Se trata de mensajes, videos, imágenes verdaderas, pero extrapoladas de sus condiciones originarias de ocurrencia e insertadas en contextos espacio-temporales distintos para comunicar contenidos diferentes a los primarios.

Manipulated Content. “When genuine information or imagery is manipulated or deceived.”

Contenido Manipulado. [Cuando información o imágenes genuinas, son manipuladas para engañar.]

Contenido Manipulado: Muy popular en las plataformas digitales. Se trata de intervenir tecnológicamente un mensaje, imagen, video, audio o texto, para alterar el contenido semántico original.

 2. Análisis crítico del discurso

A partir del modelo de Madriz (2010; 2020)8, se aplicó el análisis crítico del discurso a un grupo específico de piezas, lo que permitió Identificar:

2.1 Piezas prototipo de la taxonomía Wardle-Derakhshan adaptada por COVIDInfoDesorden.

2.2 Conjuntos de contenidos identificados como piezas de campaña coordinadas con fines políticos, por agentes anónimos o declarados.

2.3 Piezas de discurso emotivo, destinadas a contaminar la conversación pública en las redes sociales y modular el pathos colectivo en torno a hechos y temas relacionados con la pandemia del COVID-19.

C. Inteligencia de fuentes abiertas (OSINT)

Figura 2: Conjunto de herramientas de inteligencia de fuentes abiertas utilizadas en la investigación de COVID Infodesorden 2021

El proceso de investigación de inteligencia de fuentes abiertas se inició siguiendo pistas de circulación de los contenidos destacados en el corpus en otros espacios del ecosistema digital, especialmente Twitter, Facebook y YouTube.

Nuestra exploración de fuentes abiertas se orientó a:

    1. Comprobar si un contenido encontrado en el corpus de los grupos de WhatsApp coincide con una versión de contenido o narrativa existente (enlaces con noticias de otros países, epidemias pasadas o eventos no relacionados).
    2. Realizar seguimiento de los canales en los que se originan o amplifican los desórdenes informativos (Facebook, Twitter, Instagram, YouTube, medios de comunicación, etc.).
    3. Localizar indicios de coordinación en la propagación de los contenidos.
    4. Identificar si existen actores políticos involucrados en la propagación del contenido.

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8.  Madriz, M.F., (2010) Pathos, violencia e imaginario democrático en Venezuela. Akademos, Vol. 10 (1), 105-160. DOI: http://saber.ucv.ve/handle/10872/19916.

D. Análisis de redes

Después de rastrear piezas de desórdenes informativos en Twitter, YouTube y Facebook, procedimos de la siguiente manera:

1. Recopilamos datos de red relativos al contenido (por ejemplo, etiquetas, enlaces, o usuarios propagadores) haciendo solicitudes de datos a las API de Twitter y YouTube, utilizando los paquetes de software NodeXL y Gephi, así como scripts para R.

2. Recopilamos datos de red de los usuarios que difundieron dichos contenidos.

3. Analizamos los datos de red, incluidas las métricas de los nodos y de las comunidades o clústeres (cuando fue posible).

El análisis de redes permitió identificar usuarios que:

1. Brindan mayor alcance a la difusión de contenido.

2. Aportan más viralidad a la difusión de contenidos.

3. Ejercen más influencia en el establecimiento de la agenda.

4. Pertenecen a comunidades agrupadas en torno a identidades o narrativas.

A partir de estos análisis, los investigadores evaluamos:

1. Si es probable que la propagación del contenido haya sido coordinada.

2. Si hay evidencia de una comunidad política que haya incidido en la propagación del contenido analizado.

3. Las estrategias específicas utilizadas para la propagación del contenido.

4. Si hay evidencias de dinámicas geopolíticas en torno a la difusión de contenidos.

IV. DESCRIPCIÓN DEL CORPUS

“El mapa es el territorio”.
Jorge Luis Borges

WhatsApp es un ecosistema vivo, un magma de significaciones donde piezas desinformativas, informativas, conversacionales, interactúan en complejos procesos de influencia y
resemantización. Para comprender este continuum significante fue necesario incluir en el corpus primario (abril-julio 2020) todos los contenidos sobre COVID-19.

Establecido el corpus primario, se organizó el corpus ampliado para incluir las piezas recogidas en las tres fases (abril 2020-enero 2021), con foco restringido sólo en las piezas que
calificaron como desinformación según el modelo Wardle-Derakhshan, junto a dos grupos de contenidos equívocos, problemáticos, difíciles de clasificar. El primero incluyó piezas sobre tratamientos, curas y vacunas contra el COVID-19. El segundo, contenidos sobre la evolución, gestión y uso político de la pandemia en el país.

Se describen a continuación ambos corpus y se presentan los hallazgos que arrojó el análisis crítico de contenido.

A. Sobreabundancia informativa y desórdenes informativos

Entre el 1° de abril y el 31 de julio de 2020, se recolectaron 2.401 piezas discursivas cuyo tema central fue la pandemia. De éstas, 520 calificaron como contenidos desinformativos, 128 de acuerdo a Wardle-Derakhshan y 392 problemáticas: 61 sobre tratamientos y 331 sobre política epidemiológica.

Las otras 1.881 piezas no desinformativas sirvieron de continuum significante a las que sí lo fueron, que permitió estimar el impacto de la sobreinformación sobre Covid-19, en los participantes de los grupos observados.

Figura 3A. Corpus Primario. Tipos de discursos.

Figura 3B. Corpus Primario. Volumen y tipos de discursos por mes

Durante cuatro meses, estos activos productores/consumidores de contenidos compartieron en promedio 20 piezas diarias incluida información factual y contrafactual entremezclada con chistes y cadenas de oración; cantos solidarios y premoniciones apocalípticas; denuncias sobre familiares fallecidos y no contabilizados o estigmatizados en el parte epidemiológico oficial. Figura 3A. Corpus Primario. Tipos de discursos. Figura 3B. Corpus Primario. Volumen y tipos de discursos por mes.22

Lo dicho califica como uno de los desórdenes informativos más comunes: la infoxicación, generada por la sobrecarga o exceso de contenidos circulantes en las plataformas digitales sobre un mismo tópico, en este caso la pandemia. La infoxicación incluye contenidos veraces o falaces, producidos y difundidos por fuentes múltiples y concurrentes que pueden ser confiables, inverificables y/o anónimas. Como otros desórdenes informativos, la infoxicación erosiona la capacidad de discernir en quienes se exponen a la sobreinformación, al tiempo que pudiera desestabilizar el equilibrio emocional de algunos sujetos que consumen contenidos excesivos. Dos datos observables en el corpus primario sugieren que los participantes quisieron evadir la angustia y el embotamiento que produce la exposición sostenida a contenidos estresantes: el alto número de contenidos humorísticos y el descenso en el volumen de piezas compartidas, comparando abril y junio 2020.

Figura 4A. Corpus Ampliado. Tipos y Porcentajes de Contenidos Desinformativos

Figura 4B. Corpus Ampliado. Número de Piezas de Contenidos Desinformativos por Mes.

El corpus ampliado permitió cuantificar y analizar en detalle la sobrecarga de contenidos desinformativos: “La nueva desinformación sobre COVID-19 crea confusión sobre la ciencia médica, con un impacto inmediato sobre cada persona del planeta, y sobre sociedades enteras. Es más tóxica y más letal que la desinformación sobre otras temáticas.”9 Este desorden informativo pudo identificarse en el corpus ampliado, pues 15% de las piezas recogidas corresponden a contenidos desinformativos que mezclan medias verdades científicas, recetas caseras tradicionales y pseudociencia. Estos contenidos se suman al 31% del corpus que desarrolla teorías de la conspiración, que en algunos casos se vinculan al tema tratamientos. El 54% restante refiere al modo como los venezolanos viven y comunican la crisis humanitaria y política que los mantiene en condición de supervivencia. Ese 54% recoge la enorme dificultad que enfrentan los participantes de los grupos monitoreados a la hora de discernir a propósito de cualquier contenido de los que comparten.

La opacidad y politización con que la administración de Maduro ha gestionado la pandemia no permiten establecer cuánto de lo viralizado informa conforme a los hechos; qué contenidos son propaganda del aparato comunicacional oficialista, qué contenidos responden a intereses de otros actores políticos y sociales, ni qué contenidos son expresión caótica, orgánica, nocoordinada de los usuarios compartiendo denuncias y temores.

De nuevo, la fluctuación en el número de piezas compartidas por los grupos, visibiliza el nexo realidad/país y compulsión informativa. Luego del pico en el mes de abril por la novedad e incertidumbre que produjo la pandemia en el mundo, los nuevos picos se ubicaron en junio-julio cuando la curva de contagio alcanzó en 2020 su punto más alto y, en enero de 2021, cuando el repunte de contagios y el tópico de las vacunas reactivaron los temores ante el devenir.

________________

9. Posetti, J. y Bontcheva. K. Desinfodemia. Descifrando la desinformación sobre el COVID-19. UNESCO. 2020. Disponible en https://en.unesco.org/sites/default/fi les/disinfodemic_deciphering_covid19_disinformation_es.pdf p.2. Consultado el 20-01-2021.

B. Formatos y autoría

Al intercambio de textos en los chats de WhatsApp, los usuarios suman imágenes, videos, notas de audio, documentos y enlaces hacia otras plataformas. En el corpus observamos
que Twitter es la plataforma más citada (71%), seguida por medios digitales y otros sitios informativos. Sólo se observaron dos enlaces directos a Facebook. Esto se debe al hecho de
que Facebook es una plataforma cerrada que difi culta el acceso a contenidos compartidos por personas que no son amigos, grupos a los que no se pertenece o páginas de las cuales no sé es fan.

Figura 5A. Corpus Ampliado. Tipos de Formatos por Número de Piezas.

Figura 5B. Corpus Ampliado. Tipos de Autorías y Formatos por Número de Piezas.

Otro hallazgo que arrojó el análisis del contenido del corpus fue la constatación del peso de los dos formatos nativos de WhatsApp: notas de audio y cadenas de texto. Los audios representan 9% de todas las piezas compartidas y las cadenas representan 81% de todos los textos. Ambos formatos juegan un papel estelar en la viralización de contenidos desinformativos. A lo que se suman los videos, que representan 16% de las piezas que circulan en WhatsApp.

La preeminencia de cadenas, videos y audios como formatos más recurridos para la desinformación se ve favorecida por el anonimato. En todos los casos, el anonimato domina como autoría, en especial, si se suman las autorías auto-referidas (el enunciador dice “Yo soy…”) o atribuidas (quien comparte el contenido dice que “él/ella es…”), pero no se puede verificar esa aserción. Esas tres formas de anonimato están presentes en 82% de los audios, 77% de las cadenas de texto y 47% de los videos.

C. Viralidad

En el ecosistema WhatsApp no se cuenta con métricas directas para constatar viralidad. Inicialmente, se pensó en utilizar tres vías indirectas para medir este fenómeno: a) Número de veces que una misma pieza fue compartida en varios grupos en el mismo ciclo de propagación; el número de ciclos de propagación que una misma pieza tuvo, a lo largo de los 10 meses de monitoreo; c) La indicación de “Reenviado muchas veces” que, desde 2019, WhatsApp asigna a las piezas de alta circulación en su plataforma.

Los posibles sesgos de selección de contenidos indicados en las Notas Metodológicas y el hecho de que el corpus se recolectó a lo largo de 10 meses restan fi abilidad al primer y al segundo indicador, que se considerarán sólo como referencia secundaria. Por lo tanto, dimos mayor consideración al marcaje que brinda WhatsApp.

Figura 6A. Corpus Ampliado. Viralidad. Número de Piezas marcadas por WhatsApp como «Reenviadas muchas veces».

Figura 6B. Corpus Ampliado. Viralidad. Número de Piezas «Reenviadas muchas veces» por Tipos de Formatos.

Cerca de la mitad de las piezas incluidas en el corpus ampliado fueron compartidas muchas veces. Audios y cadenas de texto, formatos nativos de la plataforma, son los más reenviados por los usuarios de WhatsApp en nuestro estudio. Las piezas anónimas son las más compartidas.

En cuanto a temas y subtemas, en términos absolutos las piezas más reenviadas son las referidas a la gestión y uso político de la pandemia. No obstante, si se considera en términos proporcionales al total de piezas por tema, 82% de los contenidos conspiranoicos fueron reenviados, superando a los contenidos de otros temas.

D. Temas y subtemas

Se clasificaron 13 temas y 54 subtemas en los corpus.

1. Bioseguridad.

167 piezas del corpus primario y 52 del ampliado tuvieron a la bioseguridad como tópico. El humor, piezas infoeducativas y motivacionales encabezan la lista, con tres subtemas centrales: Uso de tapabocas, lavado de manos y distancia social. (Figura 7.)

Se ubicaron 4 piezas referidas a efectos dañinos para la salud que representan el uso de tapabocas y termómetros digitales. En ambos casos, se ubicaron varias piezas en el corpus desmintiendo esas informaciones inexactas.

Figura 7: Corpus Primario y Ampliado. Temas y Subtemas. Bioseguridad.

Figura 8. Corpus Primario y Ampliado. Tratamientos

2. Tratamientos.

105 piezas del corpus ampliado. Corresponde a los contenidos problemáticos que, dependiendo1 del contexto en que se compartieron, pudiesen calificar como información inexacta o incorrecta (misinformation en el modelo Wardle-Derakhshan) o como desinformación (Figura 8). Se comentan ejemplos:

2.1 Tratamientos Caseros. Se identificaron piezas referidas a prácticas de salud tradicionales como las vaporizaciones o gárgaras; remedios caseros como los brebajes calientes; ingesta de alimentos como limón, jengibre o miel. La creación y reenvío de este tipo de piezas no representa una amenaza para la salud pública, mientras las personas no dejen de buscar atención médica en caso de síntomas. No obstante, promover estas prácticas como curas contra el coronavirus las hace calificar como engañosas.

2.2 Desinformación. Se identificaron diversos conjuntos de contenidos que califican como desórdenes informativos, debido a que en grados variables se alejan del reporte conforme a los hechos y se acercan a la intención premeditada de dañar a personas, organizaciones, gobiernos y/o modelos epistemológicos y políticos de gestión del conocimiento, la salud y el poder.

2.2.1 Medicinas oficiales. Se identificaron contenidos asociados a la promoción, desde distintos gobiernos, de protocolos y/o medicamentos específicos presentados como curas contra el Covid-19 y adoptados como terapéutica oficial en cada país. Se encontró evidencia abundante sobre la validación de la cloroquina y la hidroxicloroquina por parte de los presidentes Donald Trump (Estados Unidos) y Jair Bolsonaro (Brasil) quienes declararon estar consumiendo dichas sustancias de manera preventiva. Por su parte, Andry Rajoelina, presidente de Madagascar, patentó y comercializó en varios países africanos un brebaje a base de artemisa llamado Covid-Organics. La OMS ordenó estudios controlados científicamente de ese producto, dado el potencial de riesgo del agente activo.

Los casos más relevantes representados en el corpus se refieren al conjunto de productos que el gobierno de Nicolás Maduro ha patentado o incluido en los protocolos profilácticos y terapéuticos oficiales, entre los que destacan la receta de Sirio Quintero y las gotas de Carvativir.

2.2.2 Pseudociencia. Se hallaron en el corpus piezas que cuestionan la validez de los principios biomédicos de la OMS y los organismos multilaterales, nacionales y científicos que la avalan. Estos cuestionamientos expresados, en muchos casos, por médicos poseen un potencial de daño que no es fácil de contrarrestar.

2.2.3 Antivacunas. En el corpus se ubicaron numerosas piezas que niegan la validez de la vacunación masiva global, desde tres tipos de perspectivas diferenciadas: -Objeciones elaboradas y debatidas en la propia episteme biomédica, referidas específicamente a las condiciones de investigación y validación de las diversas vacunas ya en el mercado global; -especulaciones antivacunas previas a la pandemia
provenientes de personas ajenas a la comunidad científica biomédica; – alegatos provenientes de teorías conspiranoicas que trascienden el campo de la discusión médica sobre la vacunación (Figura 9).

Figura 9. Video anónimo “Vacuna Show”. Montaje manipulado sobre supuesta falsa vacunación de líderes mundiales.

3. Gestión de la Pandemia.

459 piezas del corpus ampliado se refieren a 8 subtemas (Figura10). De éstos destacamos:

Figura 10. Fotograma.
Transmisión conjunta
de Nicolas Maduro del
14-07-2020.

Figura 11 Publicación en Twitter de Maremi @Maremilg del 18
de abril de 2020, a raíz de la detención del Doctor Luis Araya denunciando el uso político propagandístico de la
pandemia.

3.1 Manipulación e inconsistencia de cifras sobre la realidad epidemiológica: casos, focos y pruebas diagnósticas.

3.2 Opacidad y bloqueo de fuentes oficiales; censura a medios privados e independientes, periodistas e infociudadanos.

3.3 Violación de derechos civiles y políticos de ciudadanos, pacientes, familiares y activistas sociales, al amparo del estado de alarma:

a) Hostigamiento y detención de médicos y enfermeras por denuncias sobre el colapso del sistema de salud pública o participar en protestas por las mismas causas;

b) Hostigamiento, vejación y detención de ciudadanos por violar las normas de bioseguridad o cuarentena;

c) Encierro y aislamiento forzoso de pacientes confi rmados, sospechosos y de sus familiares en hospitales centinela, centros de diagnóstico integral (CDI) y hoteles carentes de la dotación y el personal para atención médica adecuada.

4. Estigmas.

38 piezas en el corpus ampliado. El tópico reviste enorme relevancia por razones de derechos humanos fundamentales, aun cuando no es numéricamente elevado. El corpus muestra cómo la pandemia activó tres tipos de estigmatización:

4.1 Odio al otro/diverso, a quien se responsabiliza por un daño padecido. Es el caso de piezas de sinofobia o sentimiento anti-China. La sinofobia se instaló en el imaginario colectivo, anclando en el hecho cierto de que la pandemia se inició en la provincia china de Wuhan.

4.2 Miedo frente al otro/diverso de quien se espera pueda causar un daño temido. Fue el caso de varios episodios de discriminación contra vecinos a quienes se presupuso contagiados de COVID-19 e, incluso, frente al personal de salud al regresar a sus hogares luego de agotadoras jornadas de trabajo. El caso más evidente se refiere a la familia de Paulino Masiá, quien falleció el
8 de abril de 2020. El parte epidemiológico oficial indicó que el fallecido había sido un hombre recién llegado de Madrid, cuando, en realidad, Paulino Masiá no viajaba desde 2019. Su hija, esposa y hermana desmintieron públicamente la versión oficial.

Figura 12.
Comentario
atribuido a Marcos
Pérez Jiménez sobre
inmigración china
a Venezuela. Pérez
Jiménez gobernó
bajo dictadura
militar entre 1948 y
1957

4.3 Estigmatización del otro/diverso como arma política. El gobierno de Nicolás Maduro aprovechó la pandemia para discriminar a sus enemigos políticos, utilizando las transmisiones del sistema nacional de medios públicos y los partes epidemiológicos oficiales. El discurso oficial los calificó como contagiantes y hubo mensajes de instigación al odio contra los contagiados:

4.3.1 Al inicio de la pandemia, el discurso oficial culpabilizó a los viajeros que regresaban de Europa, todos residentes de sectores de clase media que tradicionalmente votaban por la oposición, de haber sido quienes introdujeron el virus en el país. En este discurso oficialista subyace el clasismo contra “los ricos”.

4.3.2 Los líderes de oposición al frente de alcaldías y gobernaciones fueron denunciados como contagiantes, por haber enfermado o por ser autoridades en municipios donde se registraron focos de contagio. La acción persecutoria incluyó esfuerzos por judicializar a los afectados.

4.3.3 Los venezolanos en retorno al país desde Colombia y en menor medida desde Brasil, fueron acusados de servir como “armas biológicas” a favor de gobiernos extranjeros enemigos de Venezuela, incitando en este caso, no la discriminación del diverso sino del igual.

Figura 13. Contenido
publicado en Twitter
desde la cuenta
andi @andreamasia,
sobre el fallecimiento
y estigmatización de
Paulino Masia.

“La propagación de desórdenes informativos sobre el COVID19 en el ecosistema digital venezolano es multiplataforma.“

V. CANALES DE DIFUSIÓN DE INFODESÓRDENES EN EL ECOSISTEMA DIGITAL VENEZOLANO.

1. La propagación de desórdenes informativos relacionados con el COVID19 en el ecosistema digital venezolano es multiplataforma. Variantes de los mismos contenidos circulan paralelamente en WhatsApp y las principales plataformas de social media: Facebook, YouTube y Twitter.

2. Los espacios de origen de los contenidos que introducen desórdenes informativos suelen ser Facebook y YouTube. Generalmente, WhatsApp y Twitter son plataformas de propagación que amplifi can contenidos que aparecieron primero en las plataformas más masivas.

3. En el caso de los desórdenes informativos en donde el COVID19 está asociado a la política nacional, el espacio original de introducción del contenido suele ser la televisión de señal abierta o Twitter, mientras que WhatsApp y YouTube aparecen como plataformas secundarias en difusión subsiguiente.

“El Bicho que China mandó al mundo”

En el canal de YouTube Somos Manos a la obra, creado el 23 de abril, se publicó el video “El Bicho que China mandó al mundo”, con la marca de logo de sus creadores, un grupo de mexicanos. La página en Facebook Manos a la Obra, fue creada el 6 de Febrero de 2020 y un año después alcanzaba 46 mil seguidores. El primer video disponible en la página fue publicado el 21 de febrero. Su video más popular en Facebook es “AMLO EL PELIGRO PARA MEXICO”, un video paródico de las críticas que se le hacen al presidente López Obrador. El video de “El Bicho que China mandó al mundo” fue publicado en esta página de Facebook el 23 de abril con el anuncio de la creación del canal YouTube Somos Manos a la obra.

El video “El Bicho que China mandó al mundo” ya había sido publicado (sin el logo) el 19 de abril (18.1M vistas) en la página de Facebook Plátano, un espacio de entretenimiento que se mantiene en esa red desde noviembre de 2008. En el post de Plátano, se pedía a su audiencia apoyar a los nuevos talentos de Manos a la Obra (aunque el estilo de dibujo y la tipografía son utilizados en otros contenidos de Plátano).

La audiencia de Plátano alcanza más de 26 millones de suscriptores, principalmente radicados en México. Plátano también tiene suscriptores en otros países (Australia, Filipinas, Indonesia, Azerbaijan, Emiratos Árabes Unidos, Alemania, Suiza, Francia, España, Italia, Canadá, Estados Unidos, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, República Dominicana y Venezuela, entre otros países en donde residen usuarios que interactuaron con el video “El Bicho que China mandó al mundo”), lo que facilitó la rápida viralización del contenido. El video tuvo 124 mil reacciones (entre ellas, 21 mil de asombro y 8 mil de risa).

Figura 14 Publicación del video “El bicho  que China mandó
al mundo” en la página Plátano en Facebook.

Los hornos crematorios

en El Poliedro

Figura 15 Tweet del periodista Daniel Quintero @dquinterotv10 desmintiendo el rumor de los hornos crematorios en El Poliedro.

En la mañana del 4 de agosto, las fotos y el video de los “hornos crematorios” en el estacionamiento del centro de espectáculos El Poliedro ya eran virales en Twitter y en WhatsApp. A las 3:07 p.m., el periodista Daniel Quintero @dquinterotv10 realizó un breve reportaje desde El Poliedro de Caracas, en donde se podía ver de cerca el
incinerador y se aclaraba su uso.

Menos de dos horas después, el reportaje ya había sido publicado por la web del programa de Diosdado Cabello, Con el mazo dando. Daniel Quintero ha sido
dos veces ganador del Premio Aníbal Nazoa de Periodismo Necesario, en 2016 por el
mediometraje “Nicolas Maduro – Presidente entre difi cultades”, transmitido por Venezolana de Televisión; y en 2020 como periodista digital, actividad que desarrolla precisamente desde su cuenta en Twitter. En la red de @dquinterotv10 predominan cuentas del aparato comunicacional del ofi cialismo. De acuerdo con Botometer, 3 de cada 10 de sus seguidores presentan características de cuentas bots. Asimismo, @dquinterotv10 tiene características de una cuenta de astroturf, es decir una cuenta que se dedica a la difusión de publicidad o propaganda..

 

Figura 16 Gráfico de
la red de interacciones
del usuario @dquinterotv10,
quien hizo el reportaje
para redes sociales de
desmentido del rumor
sobre los hornos
crematorios en El
Poliedro de Caracas
Figura 17 Resumen
de los resultados
de análisis en
Botometer del
usuario Twitter
@dquinterotv10

 1. WhatsApp es origen para piezas en formato de nota de voz, incluyendo audios relacionadas con política nacional y algunos audios que quizás migraron desde otros países. Entre las notas de voz asociadas a desórdenes informativos relativos al COVID 19 en el corpus destacan los audios atribuidos al dirigente del partido oficialista PSUV, Diosdado Cabello, cuya enfermedad fue tratada con la opacidad informativa que ha caracterizado al oficialismo en otros casos de enfermedades
de sus altos jerarcas.

5. Hay indicios de que la propagación de desórdenes informativos relacionados con el COVID 19 en Facebook y WhatsApp podría ser frecuentemente de naturaleza orgánica. La propagación de desórdenes informativos es impulsada por usuarios de esas plataformas que sólo tienen la intención de compartir contenidos que les parecen interesantes.

6. Los indicios apuntan a que la propagación de desórdenes informativos en Twitter y YouTube podrían ser más frecuentemente producto de operaciones coordinadas con intereses políticos o mercantiles.

Los hornos crematorios en El Poliedro

El perfi l de @chavezsyn se dedica principalmente a hacer retweets de cuentas de militantes del chavismo. De acuerdo con Botometer, @chavezsyn tiene características de una cuenta de astroturf, es decir una cuenta que se dedica a la difusión de publicidad o propaganda pagada, pretendiendo que se trata de un movimiento de activismo de base.

En la red de @chavezsyn se observa sus vinculaciones con el aparato comunicacional oficial y con colectivos de guerrilla comunicacional como #DeZurdaTeam. @chavezsyn se conecta con varias cuentas del sistema Patria: @carnetdlapatria y @veqr_oficial, que es la aplicación que da acceso a los bonos que concede la administración de Maduro a los afiliados al sistema. También observamos que está
conectado con @Traffi Caracas, una de las cuentas que más contribuyó a viralizar los contenidos sobre los “hornos crematorios” en El Poliedro y con @dquinteroTV10, el periodista que hizo el reportaje de desmentido de esa información.

 

Figura 18 Gráfico de la red de interacciones del usuario @chavezsyn, propagador en Twitter del rumor sobre los hornos crematorios en El Poliedro.

Figura 19 Resumen
de los resultados de
análisis en Botomer
del usuario Twitter @
chavezsyn

7. Observamos un patrón de introducción de contenidos de desinformación vía comentarios en respuestas a tweets de periodistas populares, usando cuentas inauténticas (trolls, marionetas o cyborgs).

Los hornos crematorios

en El Poliedro

Figura 20 Inserción del bulo de los hornos
crematorios en El Poliedro en hilo de
respuesta al periodista Robert Lobo

El primer tweet de @ROUTEK con relación al horno crematorio de El Poliedro fue publicado el 30 de Julio, a las 6:34 p.m. A las 8:33 p.m. de ese mismo 30 de julio,
@ROUTEK publica un segundo tweet en donde hace referencia al “horno crematorio” instalado en El Poliedro. @ROUTEK insiste en el tema y el 31 de julio, a las 7:55 am, repite el mismo contenido del tweet inicial en un nuevo tweet. En esta ocasión obtiene mayor amplificación, con 186 retweets. El 3 de agosto, a las 6:13 p.m.,
@ROUTEK publica el video del hombre que fue a llevar al amigo al Poliedro y lo devolvieron. Ese video fue detectado como pieza independiente ese mismo 3 de
agosto en los grupos de monitoreo de WhatsApp.

Otras cuentas se dedicaron a introducir el tweet de @ROUTEK en diversas conversaciones sobre el COVID19. Así lo hizo la cuenta @Pomegra35734160 que
mediante un enlace introdujo el tweet de @ROUTEK en un hilo del periodista @RobertLobo_ sobre las dificultades para encontrar atención hospitalaria en Caracas. El tweet de @Pomegra35734160 en el hilo @RobertLobo_ fue publicado apenas 13
minutos después del tweet de inicial @ROUTEK. Richard Sosa @chavezsyn también introduce un enlace del tweet de @ROUTEK en un hilo de un periodista, esta vez Daniel Murolo @dmurolo.

8 . Observamos la publicación frecuente de tweets con contenidos que reproducen desórdenes informativos desde cuentas bajo seudónimos y con imágenes de perfil provenientes de dibujos, animaciones o lo que pareciera ser fotos robadas o generadas por inteligencia artificial.

El virus de Wuhan

La primera aparición de la cadena “El virus de Wuhan” en Twitter la localizamos el 2 de abril de 2020, publicada por la cuenta @Ghost_who_walk, que usa el pseudónimo de The Phantom. @Ghost_who_walk es una cuenta magazolana, dedicada principalmente a apoyar a Donald Trump, a cuya cuenta @realDonaldTrump mencionaba y daba RT con frecuencia. Asimismo, @Ghost_who_walk se dedica a
denunciar las supuestas conspiraciones del Deep State y a atacar a Juan Guaidó, quien alega es el agente del Deep State en Venezuela. De acuerdo con uno de sus tweets, The Phantom reside en Caracas. @Ghost_who_walk interactúa frecuentemente con otras cuentas de venezolanos partidarios de Donald Trump.

Entre los primeros en publicar en Twitter la cadena “El virus de Wuhan” encontramos usuarios localizados en México (@GARCIPAVON, antiaborto, @rocksxm, fundador de una agencia de infl uencers), Chile (@RealidadNacion6, cuenta dedicada a amplifi car noticias sobre el proceso constituyente), España (@Viveselmomento, simpatizante de VOX), Italia (@AxiaFel, trumpista), Ecuador (@daviru3, anti-Correa), Francia (@sierockistephan, en esta cuenta sólo se observan dos tweets en 2020 y uno es la cadena del virus de Wuhan) y Uruguay (@boleadorcharrua, noticias generales, @iohannesjo1, extrema derecha). De acuerdo con el análisis de redes sociales, @Ghost_who_walk tiene conexiones con @lilybritz93, @Erjokerr y @davi.

Figura 21 Red de usuarios que publicaron los primeros tweets con la cadena “El virus de Wuhan”

Figura 22 Gráfico de la red de interacciones del usuario @Ghost_who_ walk, propagador en Twitter de la cadena “El virus de Wuhan”.

El virus de Wuhan

Figura 23 Hilo de tweets con la cadena “El virus de Wuhan”

Figura 24 Inserción de la cadena “El virus de Wuhan”  en respuesta al embajador de China en Caracas.

El 2 de abril, la cuenta @lilybritz93 publicó un hilo de tweets con el mismo contenido de la cadena de El virus de Wuhan. La cuenta @lilybritz93 presenta un contenido variado en donde se incluyen con frecuencia comentarios relacionados con la epidemia de COVID 19, además de fotos sexys, y ocasionalmente manifestaciones de simpatía por la dictadura de Stroessner, quien se mantuvo oprimiendo a Paraguay entre 1954 y 1989. El icono de la cuenta es una foto de la actriz australiana Margot Robbie en su caracterización del personaje Harley Quinn (cómplice y amante del Joker) en la película de superhéroes Suicide Squad.

El 7 de abril de 2020, EL JOKER @Erjokerr introdujo la cadena como comentario a un tweet de @Li_Baorong, el Embajador de China en Venezuela. En dicho tweet, el funcionario chino replicaba a John Bolton @AmbJohnBolton, asesor de Seguridad Nacional del presidente estadounidense Donald Trump. El tweet de Bolton declaraba su apoyo  a la campaña por la renuncia del director de la OMS, precisamente por su alegada participación en el ocultamiento por parte de China del inicio de la epidemia en Wuhan.

Contenidos conspiranoicos y contenidos hiper-partisanos son frecuentemente utilizados para generar clicks y tráfico hacia sitios de noticias basura o sitios de venta en-línea de mercancías. Es el caso de Tedigoqueopino, con presencia en YouTube, Instagram y Facebook, que publicó piezas sobre el uso de la hidroxicloroquina para el tratamiento del COVID19. Aparentemente, el objetivo  era dirigir tráfico a su tienda en-línea tedigoqueopino.com, en donde venden camisetas con mensajes anticomunistas y pro-republicanos dirigidos a las comunidades cubanas y venezolanas en Estados Unidos.

9. Observamos que los desórdenes informativos asociados al COVID19 que encontramos en el corpus de WhatsApp no se circunscriben a los límites geográficos de Venezuela, sino que con frecuencia han migrado entre distintos países latinoamericanos y desde otras regiones, como Estados Unidos, España e Italia. Las teorías de conspiración y los mitos parecieran ser el tipo de contenidos más proclives a migrar entre países. Esto coincide con lo observado en el corpus de WhatsApp, donde los contenidos referentes a teorías conspirativas fueron reenviados en una proporción mayor a la observada en otras temáticas.

Figura 25 Mercancía
a la venta en la
tienda en-línea de
tedigoqueopino.com
que generó tráfico
desde Facebook e
Instagram difundiendo
contenido sobre
tratamientos para el
COVID19 rechazados
por la OMS.

10. Blogs, páginas de Facebook y portales informativos que se dedican a reproducir artículos originados en otros medios con frecuencia incluyen contenidos no verificados relacionados con el COVID19. Encontramos que los desórdenes informativos relacionados con la epidemia suelen ser reproducidos en los espacios de Facebook orientados a las comunidades de migrantes venezolanos en distintos países de Latinoamérica.

11. La estructura de propaganda en-línea del oficialismo se activó regularmente para difundir mensajes relacionados con la pandemia de COVID19. Los temas principales abordados por el oficialismo fueron: los esquemas de cuarentena y los “curas milagrosas” locales, como es el caso del preparado de malojillo y las gotas de Carvativir.

12. Asimismo, se realizó un despliegue extraordinario de propaganda en Twitter con la llegada al país del primer lote de vacunas rusas Sputnik, para inmunizar a la población contra el COVID19. En este caso, la “etiqueta del día” #SputnikVEnVenezuela fue difundida por el aparato de comunicaciones oficiales, incluyendo a los altos jerarcas del PSUV, estructuras militares como las Zonas Operativas de Defensa Integral (ZODI) y las Regiones estratégicas de Defensa Integral (REDI). También contribuyó a promover las etiquetas diarias relacionadas con el COVID, la burocracia que recibe sus órdenes operativas para activación en Twitter a través de los canales Telegram de la administración pública. Finalmente, las etiquetas oficiales cuentan con el apoyo de decenas de miles de usuarios del Sistema Patria que se activan como tuiteros patriotas para optar a los bonos de céntimos de dólar que se reparten entre quienes usan las etiquetas del día.10

Figura 26 Países en
donde encontramos
evidencia de la
circulación de la
cadena sobre el
consumo de alimentos
con PH alcalino para
combatir el virus de
COVID-19.

Figura 27. Gráfico
de las cuentas que
difundieron la etiqueta
#SputnikVEnVenezuela.
Este gráfico refleja
9.216 cuentas y
242.650 tweets,
recogidos el 19 de
febrero de 2021.

Este gráfico refleja 9.216 cuentas y 242.650 tweets, recogidos el 19 de febrero de 2021.

13. Encontramos que tweets pertenecientes a temas difundidos de manera coordinada por el oficialismo que llegaron a ser trending topics se observa 140 caracteres en 94% de los tweets en la muestra examinada. Mientras que las tendencias apoyadas por otros grupos tienen mayor dispersión en el número de caracteres, encontrándose 140 caracteres en 54% de los tweets examinados en trending topics coordinados por organizaciones de la sociedad civil, empresas, medios y partidos opositores.

___________________________
10. Detalles del proceso de difusión de las “etiquetas del día” del oficialismo pueden encontrarse en el siguiente trabajo: Cazadores de Fake News (Febrero 13, 2021). Sin RT no hay paraíso: ¿cómo funciona la maquinaria de propaganda en Twitter de Nicolás Maduro? https://cazadoresdefakenews.info/sin-rt-no-hayparaiso-maquinaria-de-propaganda-en-twitter-de-nicolas-maduro/ y en este otro trabajo: Puyosa, I. (Septiembre 24, 2018). Contaminación de la agenda pública en Twitter en Venezuela. IPYS Venezuela. Disponible en https://ipysvenezuela.org/2018/09/24/contaminacion-de-la-agenda-publica-en-twitter-en-venezuela/

GRÁFICOS DE DISTRIBUCIÓN DE CARACTERES EN DISTINTAS TENDENCIAS EN TWITTER.

Los gráficos muestran tendencias difundidas por el oficialismo versus tendencias coordinadas por otros actores políticos o sociales venezolanos. Los histogramas muestran número de caracteres con un límite de 280 caracteres. Todos los casos fueron de máximo 18.000 tweets recopilados y se recogieron en las dos primeras semanas de febrero de 2021.

1. Tendencias impulsadas por el aparato comunicacional del oficialismo

2. Tendencia impulsada por chavismo disidente

3. Tendencia impulsada por el partido Primero Justicia

4. Tendencia impulsada por organizaciones de la sociedad civil venezolana

5. Tendencia impulsada por la organización empresarial FEDECÁMARAS Zulia

6. Tendencia de protesta espontánea

7. Tendencias impulsadas por canal de televisión

14. Detectamos cinco formas de propagación de los mensajes que se trasladan entre distintos contextos:

• Mutación: Contenidos construidos con base a mensajes que sufren modificaciones y adaptaciones (cambio de actores, referencias de lugar, inclusión de procedimientos, entre otros aspectos).

• Replicación: Copia y multiplicación de mensajes en diversos idiomas y contextos.

• Migración: Uso de los mensajes de los contenidos “originales” en piezas de naturaleza distinta a la pieza de origen, por ejemplo, pasan de salud a la política, el deporte o la religión.

• Adaptación: Los mensajes se reformulan y adecúan para el tratamiento de dolencias o afecciones distintas o el tratamiento es adaptado a un contexto específico, tal como se observa en el caso venezolano.

• Legitimación: Divulgación de los mensajes por parte de medios, instituciones y profesionales de la salud.

Figura 29 Ejemplos de Mutación y Replicación de mensajes.

Figura 30 Ejemplos Migración y Adaptación de mensajes

Figura 31. Ejemplos legitimación de mensajes.

“La llegada del coronavirus a Venezuela impuso un reacomodo en la construcción del discurso público oficial. “

VI. COVID-19, DESÓRDENES INFORMATIVOS Y POLÍTICA NACIONAL

El análisis del corpus ampliado permitió establecer que la pluralidad de los actores participantes de la conversación pública en redes sociales y sitios web, así como los usuarios de los grupos WhatsApp observados para este estudio, hicieron uso político de la pandemia. Utilizaron para ello múltiples formatos: testimonios, denuncias, alertas, comunicados, piezas satíricas y paródicas. Estos usos incluyen desmentidos de la narrativa desinformativa o propagandística de adversarios políticos, en ocasiones a partir de hechos factuales, pero también, en ocasiones, a partir de la manipulación de medias verdades.

La llegada del coronavirus a Venezuela impuso un reacomodo en la construcción del discurso público oficial. La narrativa épica tuvo que incluir a un nuevo enemigo: el COVID-19. No se trataba de construir matrices para inculpar a los partidos políticos opositores por la aparición del virus; tampoco a las sanciones impuestas por el “imperio” estadounidense, ni
una guerra económica o de cuarta generación. La epidemia de COVID -19 reveló una de las muchas falencias de la revolución bolivariana: Venezuela ya no cuenta con una infraestructura hospitalaria y de salud que pueda hacer frente a una epidemia.

La situación implicó la construcción de una estrategia de emergencia para evitar que los casos desbordaran la poca capacidad de atención en los centros de salud públicos, la desaparición de medicamentos ante una excesiva demanda, la profundización de la emergencia humanitaria y el pánico en la población. Una vez más, el oficialismo optó por una estrategia comunicacional con una narrativa heroica, de quien sale victorioso en la batalla contra un poderoso enemigo Bajo esta orientación, logramos identificar en el corpus usos políticos de la pandemia en el tratamiento informativo del contagio de funcionarios oficialistas y funcionarios de las organizaciones de oposición. En esta dimensión, que incorpora nuevos elementos al discurso público oficial, destacan:

1. Construcción de una estrategia comunicacional oficialista dirigida a reforzar la narrativa épica establecida, con intervención de altos funcionarios del régimen. 

De acuerdo con la trascendencia del funcionario, la última palabra la tiene un gobernador, un ministro o el propio Maduro, quien confirma e informa sobre el contagio. El alto vocero emite mensajes que refuerzan la épica revolucionaria que contiene palabras o frases como “guerreros”, trabajadores incansables, batalladores, soldados de la paz, libertadores, héroes de la patria, vencedores de todas las batallas que enfrentan.

2. Construcción de una narrativa épica que exalta al funcionario oficialista que se contagia.

Los oficialistas contagiados son héroes, que se infectaron por estar al frente de la batalla “rodilla en tierra” con su pueblo. Esta narrativa épica exalta a un dirigente que, a pesar de todas las adversidades, saldrá victorioso y fortalecido física, moral y espiritualmente del contagio. Dos casos son emblemáticos en la épica oficialista: Omar Prieto, gobernador del segundo estado más poblado en Venezuela y, Diosdado Cabello, a quien se ha considerado el número dos de la revolución bolivariana. Los dos casos fueron confirmados de manera oficial el mismo día (9 de julio de 2020), aun cuando ya eran del dominio público por “supuestas” filtraciones de audios en grupos de WhatsApp.

En el caso del gobernador Omar Prieto pasaron más de 24 horas desde que se iniciaron los rumores en WhatsApp que daban cuenta del contagio por Covid-19, y el anuncio oficial desde la cuenta en Twitter @omarPrietoGob que lo confirmaba. Hubo intentos de desinformación, se crearon matrices para negar el contagio y desviar la atención de lo medular en esa historia: la reclusión del gobernador en una clínica privada y no en un hospital centinela.

Figura 32 Tweet
enviado para
desmentir la
información
del contagio y
hospitalización del
gobernador Prieto.

Figura 33 Línea de tiempo de mensajes emitidos desde que se denunció que el gobernador del estado Zulia, Omar Prieto, se había contaminado de coronavirus hasta la publicación de su restablecimiento.

Figura 34: El 15 de febrero
de 2013, el gobierno
difundió unas fotografías
en las que aparecía Hugo
Chávez, sonriente, con
sus dos hijas leyendo
un ejemplar del Diario
Gramma del día anterior.
Esto con el objetivo de
neutralizar los rumores de
su muerte en Cuba. Desde
entonces se creó un meme
que ubica, entre las dos
hijas del ex presidente, a
un enfermo moribundo,
sonriente, leyendo el
Gramma.

 El caso de Diosdado Cabello presenta varios desórdenes informativos. Encontramos en el corpus indicios de que todos los actores relevantes, incluido él mismo Cabello, ocultaron datos y mintieron sobre su contagio y verdadera condición clínica. El 8 de julio circuló un audio por los grupos de WhatsApp, supuestamente filtrado, en el que informaba a la dirección nacional del PSUV de su contagio. En el audio se escucha como sonido de fondo, un beep que sugería su hospitalización. El 9 de julio a través de la cuenta en Twitter de Diosdado Cabello se informa que dio positivo en la prueba PCR. Horas más tarde, Nicolás Maduro oficializa el contagio en cadena nacional. Desde ese instante, Diosdado Cabello se convirtió en tendencia en las redes sociales. El 12 de julio, durante una transmisión del programa de TV del canal del Estado, “La Hojilla”, el conductor Mario Silva difundió un nuevo audio en el cual Cabello informaba “al pueblo” sobre su condición de salud. Esto desató, en las redes sociales y grupos de WhatsApp, diversas conjeturas y especulaciones acerca de su estado de salud real.

Después de la publicación de este audio, hubo silencio informativo, lo que reforzó la percepción generalizada de que su condición era grave. Comenzaron a circular audios anónimos, dos de ellos aseguraban que Diosdado Cabello tenía fibrosis pulmonar severa y estaba grave en el Hospitalito de Fuerte Tiuna. Un tercer audio, aseguraba que el líder chavista había muerto.

La especulación sobre la muerte de Diosdado Cabello, justo cuando debía organizarse el partido de cara a las elecciones parlamentarias, llevó al oficialismo a activar una de sus más osadas estrategias de desinformación, equiparable sólo a la que se diseñó para la cobertura de la enfermedad y muerte de Hugo Chávez. El 8 agosto, Nicolás Maduro anunció en transmisión directa desde VTV, que el vicepresidente del PSUV se incorporaría, vía zoom, a una reunión que se estaba llevando a cabo con la maquinaria electoral del partido. Después argumentó que habían problemas técnicos para lograr la conexión en video. Salió al aire una llamada telefónica donde se escuchó una voz, cuyo vocabulario, ritmo, sintaxis y registro tonal eran diferentes a los de Cabello, cuyo inconfundible modo de hablar goza de una huella profunda en la memoria de las audiencias, dado que el vicepresidente del PSUV declara públicamente a diario.

Todos estos factores generaron dudas sobre la identidad del hablante entre quienes escucharon la transmisión. Además, los insultos en vivo de Nicolás Maduro contra quienes no compraron la versión oficial profundizaron la desconfianza. Luego se produjo una segunda llamada al programa La Hojilla de nuevo sin registro visual de una voz imposible de reconocer como la de Cabello. Después, ocurrió la publicación de un video que muestra a un Diosdado Cabello a distancia, que igualmente generó polémica. El 12 de agosto, Daniella Cabello, publicó en su cuenta de Instagram una fotografía de su padre, que despejó dudas sobre su estado de salud. Así cerró un capítulo de opacidad gubernamental en el manejo de un tema sensible para la vida política del país.

Hubo en relación al caso, contenidos viralizados por agentes no declarados, con la intención de crear zozobra e incertidumbre en la población y una mayor polarización afectiva entre detractores y partidarios de Diosdado Cabello. Los audios anónimos, la tematización de la muerte del líder y el trolling en la conversación pública digital acapararon tendencias en Twitter por varios días.

3. Estigmatización de los opositores contagiados con el virus.

La narrativa que se construyó califica a los opositores como contaminantes, que propagan, infectan, transmiten e inoculan el virus. Sugiere irresponsabilidad en el ejercicio de la ciudadanía al contagiar a los “otros” y también en el cumplimiento de las responsabilidades al frente de cargos públicos. Se les califica de “débiles” y burgueses por recibir atención médica en clínicas privadas.

El contagio del alcalde de Maneiro en el estado Nueva Esparta, el opositor Morel Rodríguez, ilustró lo que posteriormente fue un patrón. Inició con un anuncio del entonces ministro de información de la administración de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez, sobre el contagio de un “alto funcionario de la isla de Margarita que dio positivo”. Ese anuncio desató un conjunto de declaraciones del oficialismo que apuntaban a responsabilizar al alcalde por los primeros contagios registrados en la isla y por la propagación del virus en una escuela de beisbol infantil. Las declaraciones señalaban al gobernador de Nueva Esparta, el también opositor Alfredo Díaz, por no haber actuado diligentemente en la prevención de los contagios y se intentaba criminalizarlo para generar su salida del cargo.

4. Uso de esta estrategia para la creación de matrices de opinión dirigidas a promover la intervención de poderes públicos (Fiscalía, Contraloría, Poder Judicial) en la judicialización y destitución de las autoridades de oposición electas en cargos de gobierno.

Encontramos evidencias en el corpus, de la intencionalidad de perseguir y criminalizar a los dirigentes de la oposición que se encuentran en cargos de elección popular. Se intentó la apertura de procedimientos administrativos y penales para responsabilizarlos por los contagios en sus localidades. No obstante, no se llegó a desplazarlos de los cargos que ocupan por elección democrática.

Uno de los casos ejemplares es el foco en la escuela en la beisbol “Roberto Vahlis” en Nueva Esparta, donde se trató de implicar al alcalde Morel Rodríguez y al gobernador Alfredo Díaz por permitir el contagio. En este caso, el Ministerio Público imputó a la epidemióloga de Nueva Esparta y a cuatro miembros de la directiva de la escuela de béisbol, a quienes acusaron de permitir el foco de contagio de 20 personas.

5. Opacidad, partisanismo y represión asociada a la información sobre contagios y atención de la epidemia.

El corpus nos permitió identificar un conjunto de subpatrones, asociados al uso político del COVID-19, que en estricto sentido no constituyen desórdenes informativos, sino que aluden a opiniones sobre la gestión de la pandemia. Tal es el caso, del intento de cooptar la atención sobre los recursos de la ayuda humanitaria proveniente del exterior, en la que la mirada de oficialistas y opositores se contraponen.

Registramos la circulación intencional de contenidos de apoyo a la gestión madurista, en publicaciones periódicas con una marcada línea editorial pro oficial, así como la opacidad en el manejo de las cifras y difusión de los partes epidemiológicos; criminalización de cualquier intento de publicación de cifras distintas a las oficiales; relajamiento de las medidas de bioseguridad ante calendarios festivos o actos proselitistas oficialistas.

Observamos indicios de desórdenes informativos en las estimaciones realizadas por el diputado Juan Manuel Olivares sobre las cifras de contagios de la enfermedad. También se desconoce la fuente de las cifras de personal de salud fallecido por causa de COVID 19 reportadas por el diputado y también médico. Asimismo, detectamos varios casos de 47 hostigamiento y detención de periodistas y trabajadores del área de la salud, por la difusión de cifras de contagios. Recogemos aquí tres casos a manera de ejemplo. El periodista Darwinson Rojas, quien fue detenido el 21 de marzo de 2020 por las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional Bolivariana (FAES, cuerpo represor que la Ofi cina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha recomendado que sea disuelto). Rojas fue presentado ante los tribunales por difundir cifras en su cuenta de Twitter tres días después de su detención. Beatriz Rodríguez, directora del Diario La Verdad del estado Vargas, fue detenida el 23 de marzo por dar a conocer el noveno caso positivo de COVID-19 en esa entidad. La bioanalista Andrea Sayago, en el estado Trujillo, fue detenida el 5 de abril por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, luego de enviar un audio por WhatsApp en el que alertaba sobre la detección de casos positivos en esa localidad.

Por último, junto a contenidos asociados al amedrentamiento y detención de denunciantes, se halló en el corpus piezas de discurso emotivo dirigidas a despertar temor en los usuarios de WhatsApp. En concreto, circularon cadenas de texto con advertencias sobre los controles que la administración de Nicolás Maduro realizaría para vigilar la circulación de falsas alarmas a través de las redes sociales, en la mensajería WhatsApp y a través de llamadas telefónicas. Esos controles supuestamente serían para garantizar la paz y la tranquilidad: “Simplemente envíelo hoy a todos sus seres queridos y amigos (…) ” ¡Todo lo que escribes o dices se puede usar en tu contra, y penalizado con cárcel, incluso cualquier broma que comuniques o publiques!.” (Texto cadena, WhatsApp, 2020/07/17).

«Se creó una estrategia de estigmatización de migrantes, en especial de venezolanos en retorno, como “armas biológicas” contra el país.»

VII. COVID-19,DESÓRDENES INFORMATIVOS Y GEOPOLÍTICA

Dentro del grupo de contenidos que conforman el corpus de trabajo, se identifican los que poseen un fuerte componente geopolítico. Según la evidencia, este componente se manifiesta a través de tres grandes líneas: a) Geopolítica de las emociones; b) Geopolítica referida a bloques de poder político dominante, alterno y resistente; c) Geopolítica y cambio económico mundial.

La geopolítica de las emociones alude a la noción propuesta de Dominique Moïsi,1 quien afirma que existen tres estados emocionales básicos que impactan en la geopolítica: el miedo, la humillación y la esperanza. El politólogo expone que los contenidos audiovisuales funcionan como un referente cultural para analizar la emocionalidad del mundo. En este estudio, se propone que los contenidos que circulan a través de los servicios de mensajería y las redes sociales también brindan información para comprender la emocionalidad de una sociedad y cómo ésta incide en las valoraciones, las prácticas, las creencias, los juicios y las intenciones.

En el corpus estudiado, se localizaron mensajes que aluden a emociones y sentimientos definidos por la afinidad o aversión hacia nacionalidades, migrantes o proyectos políticos. Asimismo, el sentimiento antivenezolano expresado en la estigmatización tanto al migrante que sale del país así como a quienes retornan, por ser vehículos portadores del virus.

Se creó una estrategia informativa que incrimina y responsabiliza a países políticamente adversos (Colombia, Brasil, Perú, Ecuador) en la propagación del virus. Asimismo, se creó una estrategia de estigmatización de migrantes, en especial de venezolanos en retorno, como “armas biológicas” contra el país.

El 20 de mayo, Nicolás Maduro acusó públicamente al gobierno de Colombia, de “contaminar” a Venezuela con autobuses llenos de gente infectada. “De un momento a otro empezaron a montar (a los emigrantes venezolanos) en autobuses, les dieron unas bolsitas con unos pancitos, ellos salieron sanos. Presumen que les contaminaron en los autobuses (…) Hemos decretado el cordón sanitario estricto porque no vamos a permitir que el desbordamiento de casos en Brasil y Colombia y la maldad de Duque contaminen a Venezuela”, subrayó Maduro en cadena nacional de radio y televisión. Lo curioso es que para el 20 de mayo, cuando se produce la declaración de Maduro, estaba en plena vigencia el Decreto 412 de 2020 del gobierno de Colombia, que establecía el cierre de los siete pasos fronterizos habilitados entre los dos países.

La declaración de Maduro marcó el inicio de una política gubernamental de estigmatización de los migrantes venezolanos que, al ver que no tenían mínimas condiciones para permanecer en otros países, decidieron retornar a Venezuela. La orden fue marcar las casas donde se sospechara que habían migrantes, denunciar a través de correos electrónicos a personas que habían retornado, concentrar a los migrantes en los centros habilitados para la cuarentena. Además, se mantuvo un discurso oficial incriminatorio por bioterrorismo contra Colombia y Brasil.

La estigmatización de países y viajeros como propagadores del virus tuvo otras vocerías. Fue el caso del Comisionado de la Secretaría General Organización de Estados Americanos (OEA) para la crisis de migrantes y refugiados venezolanos, David Smolansky quien, para denunciar la estigmatización de los venezolanos en retorno desde Colombia, estigmatizó a los iraníes en un tuit publicado el 20 de julio, que alcanzó 6.338 Retweets, 419 Tweets citas y 5.670 Me gusta: “Irán reconoce que hay 25 millones de iraníes contagiados con Coronavirus. ¿Cuántos vuelos iraníes han llegado a Venezuela durante la pandemia? Al menos 17, además de los 5 tanqueros de gasolina. No son los venezolanos que retornan los que contagian al país.”

Se identificaron asimismo mensajes que refieren a acciones de figuras públicas e influyentes, políticos o no, que apelan a la esperanza y otros estados emocionales asociados como la alegría, la solidaridad y el cambio. También, se localizaron piezas referidas al sentimiento opuesto, la desesperanza y sus asociaciones: tristeza, ansiedad, malestar y frustración. Emociones que juegan un rol fundamental en los mensajes que la desinformación utiliza de manera eficaz, activando tácticas como el efecto de primacía.

Dentro de este grupo de mensajes, destacan los que aluden al sentimiento antiasiático o sinofobia, al adjudicar la responsabilidad sobre el surgimiento y expansión de la pandemia a China. En esta línea, se localizaron mensajes en los que se alerta sobre la llegada de pacientes asiáticos a centros de salud nacionales, o cómo el virus es una invención asiática para desestabilizar el orden social y económico imperante, con lo que el malestar y el peligro, surgen como valoraciones protagonistas. Asimismo, se localizaron mensajes en los que se adjudica a China, el rediseño genético de unas avispas (Vespa mandarinia) que atacan a la población.

“Sin SIN DISPARAR UN SOLO TIRO CHINA MATO A MILES EN TODO EL MUNDO CONFINANDOLO A ESTAR EN CASA TODOS SE DIRIGEN AL COLAPZO ECONOMICO”. (Pieza#56,Texto, Imagen, WhatsApp, 2020-05-20).

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11. Moïsi, D. (2010) Geopolítica de las emociones. Editorial Norma. Barcelona.
12. Al respecto ver: Decreto 402 de la Presidencia de la República de Colombia, fechado el 13 de marzo de 2020. Disponible en: https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=110354#:~:text=Que%20mediante%20el%20Decreto%20402,marzo%20de%202020%20hasta%20el

Figura 35 “Sin disparar un solo tiro…” Localizada en: https://www.facebook.com/MatosRoberth/posts/sin-disparar-unsolo-tiro-china-matoa-miles-en-todo-elmundo-confinandolo-aest/3186635394721028/ 

 

Dentro de la geopolítica referida a bloques de poder político dominante, alterno y resistente, registramos contenidos en los que se apoya la gestión de salud de la administración de Nicolás Maduro. Resalta el reconocimiento por parte de organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación a la política de atención y a las prácticas sanitarias del gobierno venezolano. Hay referencias positivas a los equipos técnicos, invenciones y referencias autorizadas vinculadas a los países asiáticos, así como a Rusia, Irán y
México. En los mensajes oficiales se omite de manera deliberada que uno de los principales donantes e instrumentadores de la ayuda humanitaria a Venezuela
es Estados Unidos, mientras se exalta la intervención de Rusia.

En la misma línea temática, se detectaron mensajes en los que se apela al fortalecimiento de la soberanía y el impulso de las identidades locales y sus respuestas ante la crisis de salud. Encontramos referencias a invenciones y desarrollo locales, creadas por personas afines al oficialismo, como una supuesta estrategia de promoción de acciones de corte de colonial y antiimperialista. Así, el tecnólogo venezolano Sirio Quintero, cuyas recetas de bebidas curativas fueron promovidas por Nicolás Maduro en cadena nacional de radio y televisión, recibieron reconocimiento de un médico chino.

En el orden inverso, circulan en WhatsApp contenidos en donde se apela al uso de mitos políticos venezolanos, como la imagen de Simón Bolívar, para aludir a las tres plagas a vencer: Coronavirus, Comunismo y Corrupción. En estos contenidos, se etiqueta a la diáspora venezolana como una estrategia para ganar adeptos y garantizar su difusión.

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13.  Para mayor información ver: Pérez Fuentes, I. (2009). Political Communication in Perspective (La Comunicación Política En Perspectiva). Comunicación y ciudadanía, (1). Disponible en https://www.uexternado.edu.co/wp-content/uploads/2017/01/REV_COM_Y_CIUD.pdf

En lo que respecta a la circulación de mensajes asociados la tercera línea de acción temática, geopolítica y cambio económico mundial, se identificaron contenidos en los que se intenta demostrar que China extiende su control económico hacia países africanos o bien hacia los Estados Unidos. Etiopía es mencionada como la “China Africana” y hay un supuesto plan chino de expansión en Norteamérica a través de la compra de empresas como la Smithfield Farms. Este último mensaje malicioso se registra desde el año 2013, pero fue actualizado en el contexto de la pandemia.

En los contenidos que circularon en los grupos de WhatsApp se registran ataques a la institucionalidad internacional para la atención de la crisis de salud en los que se alega la supuesta alianza entre la OMS y China, en una política de encubrimiento. Asimismo, se registraron ataques al gobierno etíope del que se afirma es aliado de gobiernos antidemocráticos y tiene al funcionario de la OMS, Tedros Adhanom, como representante.

Finalmente, mensajes que sugieren la existencia de una Nueva Guerra Fría 2.0 cuya razón sería el enfrentamiento de los bloques de poder occidental (EEUU y Europa) contra el poder oriental (China y Rusia) por el control de recursos naturales y energéticos.

En esta línea de conflicto, se localizaron contenidos en los que los usuarios valoran o desprestigian la creación de vacunas de acuerdo a su lugar de origen. Encontramos contenidos que sostienen que en el desarrollo de las vacunas priman los intereses económicos por encima del interés de curación. Es el caso de mensajes de texto, videos y audios que circularon entre diciembre 2020 y enero 2021, asociados a las vacunas de Pfizer y Glaxo.

“El Laboratorio Biológico Chino de Wuhan es en realidad propiedad de Glaxo quien casualmente es dueño / socio de Pfizer (la de la vacuna milagrosa para el covid), quien maneja casualmente las finanzas de Black Rock (…) que controla los bancos centrales y gestiona del capital de inversión mundial, que es por casualidad un gran accionista de Microsoft y Gates, que es por casualidad accionista de Pfizer” (WhatsApp, 30/01/2021).

“Hay guerra de laboratorios sobre las vacunas, que si sirve, que no sirven, que es peor el remedio que la enfermedad, que si…póntela la de Pfizer, la de Moderna o la rusa o la china, hasta Cuba e Irán van a patentar otra, los chulos del caribe olfatearon que semana muchos $ con eso” (WhatsApp, 12/01/2021).

Las críticas a las pruebas hechas en Venezuela de la Vacuna Sputnik V también reflejan sesgos ideológicos y políticos. El 2 de octubre, el presidente de la Asamblea Nacional y Presidente (E) de la República Juan Guaidó escribía en su cuenta de Twitter: “La Dictadura haciendo lo único que sabe hacer: MENTIR y entregarse a intereses ajenos a los venezolanos. Es una prueba y usan a nuestra gente como conejillos de Indias. Que sea el dictador el primero, aunque en lo único en lo que va de primero es en delitos y daño al país”, lo que desató respuestas entre los usuarios de grupos de WhatsApp observados. Un audio anónimo y varios comentarios fueron recogidos en nuestro corpus, entre ellos este mensaje de un chat de vecinos: “Qué suerte, a lo mejor la cura de la desgracia venezolana termina siendo la vacuna rusa cuando todos los chavistas se la pongan”.

«Las formas de interpretación y explicación del mundo y los fenómenos que construye cada sociedad, posee su correlato en el ecosistema digital venezolano»

VIII. COVID-19, EPISTEMES Y MITOS

El corpus analizado permite corroborar cómo las formas de interpretación y explicación del mundo y los fenómenos que construye cada sociedad, posee su correlato en el ecosistema digital venezolano. La evidencia localizada en los grupos de WhatsApp monitoreados muestra la circulación de contenidos que se inscriben tanto en el campo de la doxa y como en el campo de las epistemes o formas de construcción del conocimiento.

En la doxa se encuentran las opiniones y los juicios subjetivos que en algunos casos provienen del sentido común. Se integran ahí sistemas de creencias, experiencias, especulaciones, ilusiones colectivas y formas imaginarias compartidas de las que no es posible comprobar su veracidad y validez. Articulados a la doxa encontramos mensajes referidos a prácticas que combinan creencias religiosas para el combate del COVID-19: “el poder de Dios que podrá purificar el mundo entero” con recomendaciones vinculadas al nivel vibracional que aportarían:

a) la música de Farinelli, a través de ondas alfa;

b) el uso de “la energía”, para lo que se propone “visualice un círculo amarillo alrededor suyo y mentalice tres veces ‘Estoy con mi inmunidad altamente activa’”;

c) la incidencia de los estados anímicos y comportamientos “El virus tiene una vibración baja que simpatiza con mentes de baja vibración (personas atormentadas, egoístas, con apegos, ingratas, propensas a tener una genética para recibir el virus). Las vibraciones altas, como las notas agudas pueden acabar con el virus. Aquellas mentes llenas de pensamientos positivos y seguridad”; o

d) los lugares: “La frecuencia de la tierra hoy es 27,4hz pero hay lugares que vibran muy bajo como hospitales bares prisiones subterráneos panteones etc. Es donde la vibra cae a 20 hz Para humanos con vibración baja el virus se vuelve peligroso”.

Se localizaron piezas en las que se muestran epistemes o formas de construcción del conocimiento contrapuestas. Algunos mensajes se inscriben en el modelo de salud biomédico y otros en el modelo de salud alternativo.” Este último se refiere a las prácticas de salud y sanación inscritas en la denominada medicina complementaria o alternativa y sus variantes, la medicina tradicional, popular o folkmedicina. Los contenidos de los mensajes detectados buscan:

a) brindar credibilidad,

b) obtener lucro a través de la venta de productos o servicios,

c) posicionarse en la esfera pública.

Asociado al campo del modelo de salud biomédico circularon mensajes que nombran a profesionales de la salud como táctica para brindar credibilidad al mensaje. Son los casos:

a) La muerte del Dr. Víctor Guarique, venezolano, fallecido en Bogotá y que en realidad es el youtuber, actor y productor de cine para adultos Ángel Muñoz García, conocido como “Jordi, El Niño Polla”.

b) En la “Estafa de los hisopados” se alude al Premio Nobel en Química, Kary Mullis, desde la cuenta en Twitter bastaya @axcced_89, dedicada a propagar desinformación y teorías de conspiración.

c) El médico Didier Raoult es señalado como el creador de la vacuna que “es Capaz de curar al paciente dentro de las 3 horas posteriores a la aplicación de ser inyectada la vacuna”.

En la misma línea, se promocionaron tratamientos basados en datos erróneos, como las “dietas alcalinas”. Se utilizaron referencias a centros de investigación para brindar credibilidad y legitimidad a esos contenidos falaces, como fue el caso del Centro de Virología Rusa.

También se aprovechó el contexto de la pandemia para mercadear productos de no comprobada efectividad frente al virus. Es el caso del colombiano Raúl Salazar Restrepo quien
mercadea el “ganoderma lucidum” (hongo milenario “adaptógeno”) y a su socio corporativo DXN para “fortalecer el sistema inmunológico”.

Figura 36. La
receta del Dr.
Sirio Quintero
para curar el
coronavirus.

En el esquema de ganar notoriedad en la esfera pública y bajo la apariencia del modelo de salud alternativo y complementario, circularon mensajes en los que políticos se apoyan en figuras controversiales. Así, en cadena nacional, Nicolás Maduro promovió la fórmula P6 de Sirio Quintero, compuesta por seis ingredientes: malojillo, jengibre, pimienta negra, cáscara de limón, jugo de limón, miel y sauco, como la “cura contra el coronavirus”, lo que no cuenta con la validación de comunidades de investigación.

Se utilizaron los medios oficiales y cuentas de redes sociales de seguidores oficialistas para promover los supuestos resultados de investigación de Quintero, como parte de su Figura 36. La receta del Dr. Sirio Quintero para curar el coronavirus. 55 estrategia de propaganda. Se promovió no solo el uso del malojillo (Cymbopogon citratus) sino la oxigenoterapia anal, para emular un tratamiento promovido en Cuba como cura al coronavirus.

Se utilizaron vocerías de miembros del partido oficialista, como el Gobernador del estado Carabobo, Rafael Lacava, para dar a conocer supuestos hallazgos de investigación como “la molécula milagrosa” DR10. Dicha molécula fue anunciada como la “cura para el coronavirus creada por los científicos, los sabios de la ciencia venezolana”. Se publicitó que la investigación contaba con respaldo del Instituto Nacional de Investigaciones Científicas (IVIC), con lo que se usa el nombre de un centro de investigación de prestigio nacional e internacional para legitimar mensajes engañosos.

En la misma línea, el 24 de enero de 2021, se anunció en cadena nacional, la producción del Carvativir, medicamento que incluye como principio activo un derivado del tomillo (Thymus vulgaris). Según Maduro, “habiendo recibido el permiso sanitario oficial del país, puedo presentar la medicina que neutraliza el 100% del coronavirus, el Carvativir, mejor conocido como las gotitas milagrosas de José Gregorio Hernández”.7 Los investigadores principales del proyecto son los ingenieros Raúl Ojeda Rondón y Jheam Frank Campos, socios y directivos del laboratorio Labfarven y la Droguería JR. Se afirma que estas empresas privadas contaron con el apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología y que los socios poseen lazos comerciales y políticos con el oficialismo.

IX. COVID-19 Y TEORÍAS DE LA CONSPIRACIÓN

Los contenidos que vinculan la pandemia de Covid-19 a distintas teorías conspiranoicas ocupan un lugar importante en el corpus ampliado de WhatsApp (21%), así como en el continuum de mensajes que circularon a través del ecosistema digital venezolano. La mayor parte de estas teorías ni surgieron a raíz ni son exclusivas del discurso público sobre el COVID19. Por el contrario, la ocurrencia de un evento catastrófico global como la pandemia ha servido de anclaje y presunta validación a varias narrativas preexistentes del imaginario conspiranoide.

Trabajar con una muestra grande recogida en un periodo de tiempo largo, facilitó a los investigadores el descubrimiento de estructuras argumentativas recurrentes. Una vezdetectadas, no fue difícil establecer su filiación con teorías conspiranoides generales; hallar su correlato en el imaginario específico del COVID-19 y, por esa vía, reconocer patrones de argumentación comunes sobre varios tópicos:

1- Implantación de un modelo político de gestión del poder entre gobernantes/gobernados en territorios y áreas de influencia a nivel global (democracias occidentales vs autoritarismos comunistas/socialistas/teocráticos).

2. Control económico sobre los mercados globales (eje Estados Unidos/Europa vs. eje China/Rusia/Irán).

3. Hegemonía sobre el imaginario sociocultural, los valores, las creencias, los modos de hacer, pensar, sentir (libertades individuales vs. imperativos sociales; iniciativa personal vs. gestión estatal en la creación y redistribución de la riqueza).

4. Dominio epistémico en la producción y validación del conocimiento sobre salud y sanación (Episteme científica vs. pseudociencias y prácticas alternativas o complementarias.)

El análisis permitió identificar cuatro teorías de la conspiración, subyacentes en las narrativas pandémico-conspiranoides. La primera articula con movimientos de rechazo a la tecnología 5G. La segunda, movimientos católico/conservadores anti-aborto conectan COVID19 (y aborto) con exterminio poblacional. La tercera, con movimientos antivacunas de diversa filiación sanitarista. La cuarta, con la estructura desinformativa argumental más amplia y compleja, el Nuevo Orden Mundial, que persigue el rediseño de la vida humana tal como la hemos conocido hasta ahora.

Uno de los hallazgos de este proyecto, fue observar que las teorías generales de la conspiración no han colonizado el imaginario conspiranoico de la pandemia como sistemas articulados, coherentes y consistentes, estableciendo correspondencia punto a punto entre estructuras discursivas. Por el contrario, lo hallado por los investigadores en el corpus fueron fragmentos de las teorías conspirativas, reunidos en una suerte de género conspiranoico, a partir de técnicas de construcción afines a las utilizadas en las artes visuales con el pastiche. La técnica pastiche, sin embargo, se diferencia del ensamblaje aplicado a las teorías conspiranoicas sobre la pandemia, en que los elementos a recombinar en el arte son potencialmente infinitos mientras que, el discurso conspiranoide, sólo permuta un número fi nito de elementos.

El análisis semántico del corpus ampliado permitió identificar un número reducido de unidades significantes o memesteins, recombinados una y otra vez para formar piezas discursivas más cercanas a la monstruosidad disfuncional de Frankenstein que a la estética integradora, orgánica del pastiche.

Figura 37. Teorías Conspiranoides y tecnología 5G. Imagen compartida en un grupo vecinal. El bulo del “Insect Spy Drone 5G” circula en internet al menos desde 2019. Localizamos esta imagen en un post sobre videojuegos de 2007. La tecnología 5G comenzó a ser introducida a partir de 2016.

Figura 38. Memesteins y Conspiración. Ilustración de Manuela Márquez 2021.

Estas piezas memesténicas forman a su vez series en torno a varios focos temáticos:

1. Origen no natural delcoronavirus. Dos series, una transmúndica, otra terrenal.

1.1 La transmúndica. Divinidades de distintos credos, por separado, castigan a los humanos por violar los preceptos de su ley. En otras piezas son los hermanos de la luz, extraterrestres que desde hace milenios nos observan y conducen, quienes castigan a los humanos por sus desmanes. En otros casos la Pachamama, madre tierra, envía un último aviso antes de que el cambio climático destruya toda forma de vida en el planeta.

1.2 La terrenal: Una serie tricéfala, dependiendo de cuál poder crea el virus. Alternativamente, Estados Unidos o China habrían inventado el COVID-19 para caotizar la economía del contrario y quedarse con los mercados globales. Este memestein mutó a una versión globalista según la cual el verdadero poder tras el poder visible carece de marcaje ideológico y, por ello, presidentes, empresarios y filántropos occidentales financian investigadores chinos del laboratorio de Virología de Wuhan, para producir artificialmente el coronavirus y apoderarse del mundo.

 2. Teorías conspirativas antivacunas. Cinco series, varias bicéfalas.

En estas teorías conspirativas, la vacuna:

2.1 Es la marca de la Bestia según predijo San Pablo. Su marca es 666, número de hombres, es decir, fue hecha por el hombre y lo exterminará.

2.2. Matará millones de personas y esterilizará al resto, en especial ancianos, para: a) ahorrar a los gobiernos el pago de pensiones y tratamientos médicos crónicos; b) disminuir la sobrepoblación mundial.

2.3. Destruirá el sistema inmunológico de los vacunados pues las vacunas incluyen trazas ocultas de otros virus animales y neurotoxinas como el mercurio.

2.4. Inoculará un microchip, para permitir a los gobiernos vigilancia y control sobre sus ciudadanos.

2.5 Inoculará ARN mensajero que se integrará a las células transformando a los humanos en una especie transgénica.

3. Tecnología 5G, que incidentalmente no se ha desplegado en Venezuela.
Tres series.

3.1. Las ondas 5G activan los chips previamente inoculados a las personas en las jornadas de vacunación.

3.2. Mediante la tecnología 5G, los gobiernos vigilan y controlan permanentemente a los ciudadanos. La tecnología 5G requiere que el objetivo esté a 1 metro de distancia. Por eso, el protocolo de bioprotección requiere que las personas conserven una distancia máxima
de 1,5 metros.

3.3. Las ondas 5G destruyen el campo electromagnético de los seres vivos, erosionando su sistema inmunológico.

4. Negacionismo. Dos series.

La pandemia no existe:

4.1. Es un invento de las farmacéuticas y las industrias de bioseguridad para ampliar exponencialmente sus ganancias.

4.2. Es un invento de los gobiernos para confinar a sus ciudadanos y coartar sus derechos civiles y políticos.

5. Nuevo Orden Mundial (NOM)

Este foco temático es omniabarcante. Su núcleo duro afirma la existencia de un poder tras todos los poderes visibles, formado por una alianza de actores cuya composición varía
dependiendo de la serie bajo análisis. En todos los casos, el objetivo del NOM sería globalizar un modelo único de organización y gestión social, política, económica, cultural de la vida humana.

En el corpus se ubicaron piezas que incluían actores tan dispares como illuminatis, masones, el Estado de Vaticano, la Casa Real Inglesa, gobiernos de las grandes potencias sin distinción de marco ideopolítico, magnates y filántropos (como Bill Gates, George Soros, las familias Rockefeller y Rothschild), la industria armamentista, las grandes empresas tecnológicas, los medios de comunicación y una larga lista de agentes cuyo único imperativo sería optimizar la ganancia económica de los sujetos, grupos y bloques de poder representados por la alianza de actores descrita en cada caso.

Una de las series más viralizada en el corpus visibiliza las tesis de la alt-right estadounidense pro Donald Trump, como el Qanon, que fue muy difundido en el segundo semestre del año 2020, en el contexto de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Estas teorías se han propagado a audiencias venezolanas debido a nuevos fenómenos identitarios generados por las relaciones políticas entre Estados Unidos y Venezuela (e.g. el surgimiento de comunidades en-línea conocidas como magazolanos).

Circularon mensajes sobre supuestas alianzas entre la OMS y Bill Gates, con la intención de reducir la población mundial y con ello avanzar hacia el reacomodo de la economía. Este es un hoax que ha circulado y ha sido desmontado al menos desde el año 2018, pero que se actualizó en el contexto de la pandemia.

6. “El Bicho que China envió al mundo”

En ocasiones los contenidos conspiranoicos se cruzan con el humor. Es el caso del “El Bicho que China envió al mundo”, un video conspiranoico que se propagó en YouTube y WhatsApp, pero que tuvo su origen en dos páginas de humor y entretenimiento en Facebook, Plátano y Manos a la Obra.

Recomendaciones para la acción de distintos grupos de interés.

X. RECOMENDACIONES PARA LOS GRUPOS DE INTERÉS

Más allá de la contribución a la comprensión de los desórdenes informativos que se han registrado en el ecosistema digital de Venezuela en relación con la pandemia de COVID- 19,
el equipo de COVID InfoDesorden aporta una serie de recomendaciones para la acción de distintos grupos de interés.

A. Periodistas y medios digitales

1. Reforzar los principios del periodismo profesional para respaldar la información basada en hechos.

2. Capacitar a los reporteros para informar sobre COVID19 en un contexto con altos niveles de desórdenes informativos, dando prioridad al entrenamiento de periodistas en regiones del interior del país, especialmente en áreas rurales y fronterizas.

3. Colaborar con otros periodistas y medios de comunicación para desmontar noticias engañosas y operaciones de desinformación en relación con la pandemia.

4. Dar cobertura a los impactos de la desinformación en las poblaciones más vulnerables al COVID19 (e.g. migrantes y población confinada).

5. Desarrollar formatos que hagan que la información factual sobre COVID19 sea más atractiva que las narrativas infundadas.

6. Incorporar en la cobertura de COVID19 a líderes religiosos que desmientan el carácter milagroso de tratamientos no-probados promocionados por intereses mercantiles o políticos.

7. Establecer un repositorio conjunto de desmontajes de bulos, rumores desmentidos y teorías conspirativas relacionadas con el COVID19.

B. Plataformas de social media

1. Promocionar fuentes autorizadas y degradar el contenido identificado como falso o engañoso, que pueda producir daños a la salud.

2. Identificar cuentas automatizadas con etiquetas visibles.

3. Publicar listados de cuentas que han sido desactivadas por ser parte de operaciones coordinadas de influencia o desinformación.

4. Dar mayor acceso a datos de sus APIs a los investigadores que estudian desórdenes informativos.

5. Invertir más en tecnología para la detección de operaciones coordinadas de desinformación.

6. Proporcionar fondos para la formación en competencias digitales y para combatir la propagación de la desinformación en relación con la epidemia de COVID19.

7. Usar elementos de juego para incorporar información contextual veraz acompañando mensajes que son imprecisos o engañosos.

8. Facilitar vías de acceso a captura de datos anonimizados en ambientes 62 digitales cerrados con alto potencial de propagación de desórdenes informativos, como los canales de Telegram, los grupos de WhatsApp y los grupos de Facebook.

C. Activistas sociales y organizaciones no-gubernamentales

1. Coordinar entre las organizaciones de la sociedad civil para abordar las amenazas a la sociedad generadas por la propagación de desórdenes informativos relacionados con el COVID19.

2. Incrementar el monitoreo de contenidos inexactos y engañosos, potencialmente nocivos para la población vulnerable y de alto riesgo.

3. Capacitar a equipos comunitarios que se desempeñan en actividades de respuesta en la atención y orientación en salud para que puedan identificar, contener y mitigar de manera temprana la diseminación de desórdenes informativos, en concordancia con los hallazgos, orientaciones y experticia de universidades y centros de investigación especializados.

D. Centros de investigación en comunicación e investigadores en desórdenes informativos

1. Fortalecer los proyectos institucionales en el área, generados por institutos y centros de investigación de reconocida trayectoria y solvencia académica.

2. Generar líneas de investigación con estrategias innovadoras para mitigar desórdenes de información, con impacto en las áreas de docencia, extensión y vinculación.

3. Promover el desarrollo de trabajos especiales de grado y tesis doctorales vinculadas con el estudio de los desórdenes informativos.

4. Divulgar los hallazgos y resultados de investigación obtenidos en publicaciones de diverso formato y alcance.

5. Diseñar currículos para el estudio de desórdenes informativos en carreras vinculadas a la comunicación social, ciencias políticas, sociología y educación.

6. Brindar formación especializada a formuladores y ejecutores de políticas de salud para combatir la propagación de desinformación en relación con la pandemia.

7. Diseñar, promover y ejecutar programas de alfabetización mediática e informacional y en competencias digitales, dirigidos a estudiantes y docentes de diversos niveles, modalidades y carreras a fin de mitigar la propagación de los desórdenes informativos.

8. Brindar asesoría técnica y formación especializada a activistas sociales, organizaciones no gubernamentales y formuladores de políticas públicas.

9. Desarrollar y optimizar técnicas de captura de datos en ambientes digitales cerrados con alto potencial de propagación de desórdenes informativos, como los canales de Telegram, los grupos de WhatsApp y los grupos de Facebook.

E. Personal de atención a la epidemia

1. Desarrollar planes de comunicación de riesgo para abordar las vulnerabilidades de la población al consumo de información inexacta o
engañosa sobre prevención y tratamiento del COVID19.

2. Considerar el impacto de los rumores e información falsa a la hora de diseñar campañas y piezas de educación para la salud.

3. Identificar y abordar los rumores y la desinformación relacionados con COVID-19 y hacer llegar a los medios información factual para el desmontaje de los desórdenes informativos.

4. Publicar información accesible a públicos con diferentes niveles de instrucción sobre tratamientos y vacunas disponibles, sus beneficios y efectos.

F. Formuladores de políticas públicas

1. Promover la difusión oportuna de información veraz sobre el COVID-19, basada en la ciencia y la evidencia, a todas las comunidades y en particular a los grupos de alto riesgo.

2. Prevenir y combatir la propagación de desinformación sobre el COVID -19, respetando la libertad de expresión.

3. Brindar el apoyo económico que permita fortalecer e impulsar proyectos de investigación generadas por centros de investigación y universidades de reconocida trayectoria y solvencia académica.

4. Investigar las prácticas y comportamientos de las comunidades en torno al COVID19 para mejorar la selección de canales que permitan hacer llegar los mensajes de información de riesgo, prevención y comunicación dirigida a la salud comunitaria.

Lecturas recomendadas

XI. LECTURAS RECOMENDADAS

Más allá de la contribución a la comprensión de los desórdenes informativos que se han registrado en el ecosistema digital de Venezuela en relación con la pandemia de COVID- 19,

el equipBradshaw, S., & Howard, P. N. (2019). The global disinformation order: 2019 global inventory of organised social media manipulation. Project on Computational Propaganda.

Canelón, A. R. C. (2020). El relato de gobierno sobre el COVID-19 en Venezuela: “la emergencia en un país en emergencia”. Más poder local, (41), 39-41.

Hansson, S., Orru, K., Torpan, S., Bäck, A., Kazemekaityte, A., Meyer, S. F., Ludvigsen, J., Savadori, L., Galvagni, A. & Pigrée, A. (2021). COVID-19 information disorder: Six types of harmful information during the pandemic in Europe. Journal of Risk Research, 1-14.

Islam, M. S., Sarkar, T., Khan, S. H., Kamal, A. H. M., Hasan, S. M., Kabir, A., … & Seale, H. (2020). COVID-19–related infodemic and its impact on public health: A global social media analysis. The American Journal of Tropical Medicine and Hygiene, 103(4), 1621.

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Wardle, C. (2017) “Fake news. It’s complicated. First Draft. Harvard, MA: Shorenstein Center on Media, Politics, and Public Policy, Harvard Kennedy School. Disponible en “https://medium.com/1st-draft/fake-news-its-complicated-d0f773766c79.

DESÓRDENES INFORMATIVOS PROPAGADOS EN VENEZUELA, VÍA WHATSAPP Y REDES SOCIALES, EN MEDIO DE LA PANDEMIA DE COVID-19

Análisis de contenido
María Fernanda Madriz – Instituto de Investigaciones de la Comunicación (ININCO), Universidad Central de Venezuela.
Morella Alvarado – Instituto de Investigaciones de la Comunicación (ININCO), Universidad Central de Venezuela.
Yaya Andueza – Servicio de Información Pública

Investigación de fuentes abiertas
Iria Puyosa – Instituto de Investigaciones de la Comunicación (ININCO), Universidad Central de Venezuela.
Rómulo Córdova
Andrés Azpurúa – Venezuela Inteligente.

Análisis de redes sociales
Iria Puyosa – Instituto de Investigaciones de la Comunicación (ININCO), Universidad Central de Venezuela.
Rómulo Córdova

Producción editorial
Nirma Hernández Ramos

Diseño gráfico
Kira Kariakin

Infografías
Nathalie Naranjo, Morella Alvarado, Fernando Oropeza

Diseño de logotipo
Nathalie Naranjo

Fotografías
María Mercedes Guevara

Traducción
Kate Goldman

Para citar
Puyosa, I.; Madriz, M.F.; Alvarado, M.; Andueza, Y.; Córdova, R.; Hernández, N. & A. Azpúrua (2021). Desórdenes informativos propagados en Venezuela, vía WhatsApp y redes sociales, en medio de la pandemia de COVID-19. Caracas: ININCO-Universidad Central de Venezuela – Venezuela Inteligente.

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